Estudios recientes demuestran que hay células madre del cáncer en tumores malignos
René Anaya
Desde finales del siglo pasado, en 1997, el científico canadiense John Dick presentó evidencias de que existían células madre cancerosas, por lo menos para cierto tipo de leucemias. Sin embargo, la mayoría de los investigadores dudan de que efectivamente haya células madre cancerosas, pues se refiere que resulta difícil identificarlas.
A pesar del escepticismo, científicos de diferentes partes del mundo han hecho estudios para buscar a las células madre de los cánceres, con la finalidad de encontrar nuevas opciones para tratar el cáncer. Gracias a esas líneas de investigación, a principios de agosto se dieron a conocer tres trabajos realizados en forma independiente, que aportan evidencias sobre la presencia de células madre del cáncer en tumores malignos.
Las células madre de todos los males
Se conoce que en el organismo se encuentran diversos tipos de células madre, las cuales se pueden definir como células autorrenovables, capaces de regenerar uno o más tipos de células diferenciadas. Esas células se clasifican en dos tipos: células madre embrionarias y células madre adulto.
Las primeras son capaces de regenerar todos los diferentes tipos celulares del organismo, por lo que se les llama pluripotenciales. De esas células se derivan las células madre órgano-específicas, que son multipotenciales, es decir que pueden originar todas las células de un determinado órgano, tanto en el embrión como en el adulto.
Actualmente se han logrado identificar las células madre adulto de piel, grasa subcutánea, músculo cardiaco y esquelético, cerebro, retina y páncreas, entre otras. Algunas de esas células se han conseguido cultivar o reproducir tanto en laboratorio como en animales de experimentación, con el propósito de utilizarlas para reparar tejidos; sin embargo, esa técnica aunque prometedora todavía no da buenos resultados.
Lo que sí se ha encontrado es que esas células madre adulto multipotenciales (capaces de originar un órgano determinado) pueden transformarse en pluripotenciales (capaces de originar todas las células del organismo), si se les coloca en ambientes bioquímicos determinados, por lo que se les llama células pluripotentes inducidas.
La transformación de las células multipotenciales la realizó por primera vez el científico japonés Shinya Yamanaka, en 2006, en un ratón; al año siguiente, Yamanaka y James Thomson, junto con otros investigadores de las universidades de Wisconsin y de California, desarrollaron las primeras células pluripotentes inducidas de seres humanos.
En ese orden de ideas, se ha planteado la existencia de células madre cancerosas, las cuales podrían regenerar uno o más tipos de células que se encuentren en un tumor. Eso explicaría la razón por la que en muchos cánceres se puede hacer la remisión (reducir las células tumorales) pero no se logra la curación, pues las células madre cancerosas pueden ser resistentes a los tratamientos y autorrenovar las células tumorales.
La terapia madre para erradicar el cáncer
Esta hipótesis es atractiva, pero poco convincente ya que ─con excepción del descubrimiento de John Dick─ no se habían encontrado células madre cancerosas. Pero tres nuevos estudios publicados en las revistas Science y Nature, al parecer demuestran que las células madre cancerosas están presentes en tumores y son responsables de que crezcan y se propaguen.
El doctor Luis Parada, del Centro Médico de la Universidad de Texas Soutwestern, y sus colaboradores, identificaron en ratones un subconjunto de células del glioblastoma humano (tumor cerebral) que crecen despacio o permanecen en descanso, que podrían ser la causa de la recurrencia del tumor, por lo que podría ser la célula madre del glioblastoma.
En otro trabajo, publicado en Nature, como el de Parada, Cedric Blanplain, de la Universidad Libre de Bruselas, Bélgica, y colaboradores, encontraron en un modelo de cáncer de piel inducido en ratones, un subgrupo de células madre que activaban el crecimiento del tumor y lo volvían más agresivo. Después de la quimioterapia, volvía a reproducirse porque ese subgrupo de células era resistente al tratamiento.
Por su parte, los científicos Arnout Schepers y Hugo Snippert, del Centro Médico de la Universidad de Utrecht, de los Países Bajos, publicaron en Science los resultados de un trabajo en el que identificaron un grupo de células que alimentaban el crecimiento de adenomas, lesiones premalignas del colon.
“Los tres trabajos suministran una clara evidencia de que las células madre cancerosas existen”, ha señalado el doctor Robert Weinberg, del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Sin embargo, Snippert es cauteloso ya que plantea que las células madre cancerosas podrían ser formas alteradas de células madre normales.
Por ahora, los tres trabajos aportan evidencias de la existencia de células madre cancerosas, lo que podría conducir a nuevos métodos terapéuticos para erradicar las células madre del cáncer.
reneanayas@yahoo.com.mx
