Estudios revelan que la red ha modificado las fuentes del conocimiento

René Anaya

El primer estudio hecho en México sobre hábitos de consulta de la internet por médicos y pacientes, publicado en mayo de 2011, tuvo un interés principalmente mercadológico; sin embargo sus datos son útiles para confirmar que las tecnologías de la información también han modificado las actitudes de médicos y pacientes.

La posibilidad de tener información sobre padecimientos y tratamiento a la vuelta de un clic, es muy probable que haya modificado la conducta de médicos y pacientes; lo relevante es investigar si esta nueva forma de adquirir información y conocimientos es bien aprovechada.

 

La herramienta del conocimiento

Así como las diferentes fuentes de información (libros, diarios revistas, museos, documentales, programas de radio y televisión) pueden facilitar tanto la trasmisión del conocimiento como la propagación de supercherías, charlatanerías e información seudocientífica, la internet también es una herramienta más que puede ser bien aprovechada para fomentar la cultura científica, política, económica y artística o para distorsionar esa información.

Por tanto, antes de satanizar a la internet y a sus usuarios, se debe empezar considerar a la red como un vehículo de datos, como lo son los libros, a los que en términos generales se les defiende e inclusive se procura fomentar su lectura sin que, en un principio, importe su contenido.

De la misma manera, en las páginas de internet se puede encontrar información científica y médica seria y prestigiada, así como portales de esoterismo, charlatanería, seudociencia y publicidad sobre productos milagrosos que tan solo consiguen vaciar el bolsillo de los incautos.

El Estudio de hábitos de uso de internet enfocado a médicos y pacientes en México, realizado por Health Interactive Services, empresa especialista en investigación e inteligencia de mercadotecnia digital enfocada a la salud, corrobora la idea de que la internet ha modificado las fuentes de información tanto en médicos como en pacientes.

Se entrevistó a mil 545 médicos de más de 25 años, de los cuales 82 por ciento se conecta a diario a internet; 71 por ciento ha buscado información de su especialidad y 99 por ciento usa la red para diversos fines.

De los usuarios de la internet, potenciales o reales pacientes, se entrevistó a mil 101, mayores de 12 años. Se encontró que la información médica que buscan, en orden decreciente, es sobre padecimientos (39.48%), medicamentos (25.89%), tratamientos (18.12%), especialistas (15.53%), tratamientos sin medicina como remedios caseros (12.94%), medicina alternativa (11.00%), reputación de médicos (10.36%) e información acerca de laboratorios quimicofarmacéuticos (8.41%).

La frecuencia de búsqueda de estos temas se puede considerar que es continua, ya que 10 por ciento contestó que la búsqueda la hizo: “hoy”; 33%, refirió que su búsqueda fue la última semana; 13%, el último mes; y 33% hizo la búsqueda hace más de tres meses.

Los médicos mejor informados

Los médicos que acuden a internet para buscar información lo hacen en sitios dignos de todo crédito. Casi la cuarta parte de los entrevistados (24%) utiliza Medscape, un portal que ofrece artículos originales de revistas médicas, información de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos y cursos, conferencias y bases de datos de medicamentos, entre otras informaciones.

Medline, consultada por 22% de los médicos, es un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Pubmed es un motor de búsqueda de libre acceso a la base de datos de Medline, que es visto por 21% de los médicos. Intramed, por su parte, es un portal exclusivo para la comunidad médica latinoamericana, que es consultado por 12% de profesionales. Otra proporción de médicos (19%) acude a la página de un laboratorio médico (Merck Sharp & Dohme) y tres por ciento consulta la página del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Por tanto, la internet colabora directamente en la educación continua de los médicos mexicanos, ya que acuden a páginas en las que encuentran investigaciones serias y actualizadas sobre padecimientos, medicamentos y terapias, que años atrás debían buscar en las bibliotecas especializadas o en revistas médicas prestigiadas.

En contraste, el estudio no refiere qué páginas médicas o sobre salud consultan los usuarios de internet, por lo que sigue sin conocerse si los usuarios mexicanos reciben información confiable, ya que podrían consultar páginas que no necesariamente les proporcionen información seria sobre remedios caseros, medicinas alternativas o inclusive sobre padecimientos, pues no siempre esa información es avalada por la medicina científica.

Así que el estudio, valioso para avalar la utilidad de la red para la formación continua de los médicos, no permite saber qué calidad de información reciben los usuarios de la internet sobre la medicina y la salud, por lo que sería recomendable realizar un estudio al respecto, que permitiría a las autoridades sanitarias tomar medidas sobre cultura médica en internet.

 

 

reneanayas@yahoo.com.mx