Rumores de rediseño total del gabinete
Jorge Carrillo Olea
Vieja realidad: la desinformación se nutre con rumores. Más aún cuando esos silencios alimentan la angustia de quienes se sienten acosados por la vida, en este caso por la ingobernabilidad y la seguridad pública. Las filtraciones falsas son parte ya muy sofisticada de alimentar un rumor, malévolas pero operan muy bien. Las filtraciones reales producen el mismo efecto.
Hoy se está esparciendo la especie de que el presidente electo hará un rediseño total del gabinete presidencial. ¡Bien por él! Efectivamente uno de los grandes obstáculos de Felipe Calderón para gobernar fue el anacrónico e ineficaz diseño del actual instrumento del poder. Se suma al anacronismo una corrosión y corrupción interna que es para asustar a cualquiera. ¿Muestra? La Procuraduría General de la República, modelo de disfunción que resulta en que no tiene ni el respeto social ni visos de querer tenerlo. Menos sabe o quiere administrar sus responsabilidades, lo que demuestra diariamente.
Pero no todo rearreglo tiene que ser bueno. Es una precaución el pensar dos veces antes de mover las piezas si es que no se sabe exactamente para qué, o cómo o, peor aún, con qué consecuencias. Estas suelen ser contrarias a lo deseado. Por eso un cálculo de riesgos es esencial.
Este sería el preocupante caso de un rumor y la reflexión consecuente rastrearía cuatro puntos:
1. El proyecto, que hoy quizá es sólo una idea, demandaría de una concepción amplia, visionaria, con sentido político, jurídico, técnico y administrativo muy complejo. ¿Se estaría concibiendo en esa dimensión?
2. ¿Ha decidido racionalmente el presidente electo crear un oprobioso aparato represivo, poderoso, sin ética, impreparado y heterogéneo, incompatible en lo interno, con mandos de dudosa experiencia, terriblemente vulnerable en lo político y en lo jurídico? ¿Apuesta a eso?
3. ¿Se va a crear un Frankenstein tomando órganos muertos de SPP, AFI, Policía Fiscal/Aduanera, Servicios Migratorios y los más que aparezcan? A esa olla descompuesta, ¿se agregarán varios miles de soldados o marinos? ¿Es ése el proyecto de legalidad, eficiencia y probidad esperadas
4. ¿Se tiene en cuenta el terrible problema administrativo que habría que resolver antes de esperar nada? Las ambiciones vigentes y concretas son inimaginables para el hombre de la calle. Varios de esos cuerpos pertenecen a sindicatos muy fuertes como el de Gobernación o Hacienda. Los intereses creados, las transas en cada centro o zona de trabajo son terribles.
5. Las policías estatales, producto de la fusión de las municipales, hoy son un sueño. Todo el mundo aplaude la idea aunque sea inconstitucional. Se han expedido leyes. Lo que no se ha dicho es que ni gobernadores ni presidentes municipales sienten la menor simpatía por la idea.
El deber previsible de ese “ministerio” es hacer frente al delito federal, presumiblemente casi todo operado por el crimen organizado, narco o no. Pero además en un lógico horizonte de planeación dada la ambición del proyecto, deberían incorporarse responsabilidades novedosas aparte del delito federal común: 1. La prevención y cooperación internacional contra el terrorismo. 2. El crimen organizado internacional, que tecnológicamente (inteligencia) está ya más avanzado que el gobierno. 3. La criminalización social particularmente urbana con sus primeras expresiones de crimen ordinario en expansión y vandalismo.
Pero antes de atender cualquier supuesta complejidad, la preocupación central sería política. La creación de este “ministerio” traería recuerdos infaustos. Sería una mala señal.
***
…Suspensivos… El Año de Hidalgo está consumado. Se firmaron los contratos de Pemex con Navantia y Farrera, astilleros españoles por 380 millones de dólares que incluyen “la comisión”. ¿Para quién será esa lana?
hienca@prodigy.net.mx
