Luego de 15 años de negociaciones, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) adquirió 40 hectáreas de terreno que se localizan en la parte baja de la Zona Arqueológica de Yagul, en los Valles Centrales de Oaxaca, sitio en el que se impulsará un proyecto de investigación para conocer a detalle los vestigios arqueológicos identificados y registrados en esa área.

La reciente inversión se suma a las hechas en este sexenio en los sitios prehispánicos de Iglesia Vieja y Chiapa de Corzo, en Chiapas; Chalcatzingo, en Morelos; y El Ixtépete, Tesistán y Teocaltitán, en Jalisco, donde el INAH también ha adquirido predios con vestigios de antiguas edificaciones, acción con la cual se da continuidad a la exploración, excavación y restauración de las mismas.

Sobre la reciente adquisición en el sitio de Yagul, que se ubica a 500 metros del municipio de Tlacolula de Matamoros, al sureste de la ciudad de Oaxaca, la arqueóloga Nelly Robles García, coordinadora nacional de Arqueología del INAH, informó que la compra de dichas hectáreas —en las que se invirtió más de seis millones de pesos— representa un gran logro para el Instituto, pues permitirá tener seguridad jurídica sobre ese espacio, y la posibilidad de investigar a profundidad los montículos, las plazas, el juego de pelota y las tumbas detectados a través de levantamientos topográficos hechos con anterioridad.

“Dichos terrenos —que se conocían como Rancho La Primavera— fueron poco estudiados durante el tiempo que eran propiedad privada, por lo que los investigadores del INAH solo pudieron hacer sondeos topográficos y excavación de rescate, y se identificaron algunas edificaciones que corresponden al periodo denominado Monte Albán V, una época muy tardía, fechada aproximadamente para el año 1000 después de Cristo.”, explicó la especialista.

La formalización de la compra se realizó hace unas semanas en la Ciudad de México, donde María del Perpetuo Socorro Villareal, coordinadora nacional de Asuntos Jurídicos del INAH, y la doctora Nelly Robles García, firmaron el documento de compraventa, junto con el vendedor alemán Tesdorpf Kraus Gudrun Erna Marie, ante María Antonieta Chagoya Méndez, notario público número 78 del estado de Oaxaca y del Patrimonio Inmobiliario Federal.

La adquisición se hizo de acuerdo con el avalúo hecho por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin), y los recursos fueron proporcionados por el Fideicomiso para el Fomento y la Conservación del Patrimonio Cultural Antropológico, Arqueológico e Histórico de México, otorgados por el Congreso de la Unión.

“Después de más de una década de pláticas y negociaciones con el propietario, se logró llegar a un acuerdo, y hace un par de años comenzaron las gestiones de compraventa por parte de la Coordinación Nacional de Asuntos Jurídicos del Instituto, que se encargó de crear el expediente necesario; los vestigios que ahí se preservan en breve se comenzarán a estudiar a detalle, lo cual nos permitirá conocer más sobre esa parte emblemática de la ciudad prehispánica de Yagul”, indicó Robles García.

La Zona Arqueológica de Yagul se divide en tres áreas: el centro cívico, la fortaleza y la zona habitacional, cuyas construcciones datan de 750 a 1500 d.C., periodo que coincide con los ajustes políticos y sociales en el Valle de Oaxaca (ocurridos entre 750 y 950 d.C.); su nombre en lengua zapoteca significa “Árbol viejo o Palo viejo”.

Iglesia Vieja y Chiapa de Corzo

Más de 30 hectáreas de terreno donde se localiza la Zona Arqueológica de Iglesia Vieja, en la costa del estado de Chiapas, fueron adquiridas por el INAH, en agosto de este año, como parte de un proyecto prioritario de  investigación científica, conservación y difusión, tendiente a poner en valor este sitio prehispánico para su próxima apertura al público.

La compra da certeza jurídica a los procesos de protección del patrimonio cultural edificado en Iglesia Vieja, lo que permitirá además continuar con el desarrollo de un proyecto de investigación de largo plazo de este sitio arqueológico, que fue ocupado entre el 250 y 450 d.C., en el periodo Clásico Temprano, probablemente por la cultura mixe-zoque.

Asimismo, en 2010 el INAH acrecentó el área de investigación científica de la Zona Arqueológica Chiapa de Corzo, en Chiapas, tras la compra de cerca de siete mil 200 metros cuadrados de terreno. La adquisición de ese predio se hizo luego de que a principios de ese año fue descubierta la que podría ser la tumba de elite más antigua de Mesoamérica.

En la superficie adquirida se ubican los montículos 11 y 12 del sitio de filiación zoque; en el interior del primero de éstos se localizó el citado entierro múltiple de 2,700 años de antigüedad. Esta adquisición de terrenos se suma a la hectárea y media que conforma el espacio abierto al público del sitio, ubicado en el municipio de Chiapa de Corzo.

Vestigios olmecas

En septiembre de 2009, el INAH formalizó la compra de más de nueve hectáreas de terreno donde se localiza la Zona Arqueológica de Chalcatzingo, en Morelos, como parte de un proyecto prioritario de investigación y conservación, que se traduce en la consolidación del plan de manejo de ese sitio prehispánico de origen olmeca.

Chalcatzingo es un sitio prehispánico de filiación olmeca, cuyos estudios realizados por expertos del INAH revelan que los primeros indicios de ocupación humana en este lugar se remontan al periodo Preclásico Temprano (1300 a.C.); destaca por sus antiguos relieves, altares y estelas, así como pinturas rupestres y tallados sobre la roca de los cerros circundantes. Los terrenos adquiridos están muy próximos al área nuclear del sitio, por lo que para el Instituto se volvió una prioridad su preservación.

Patrimonio arqueológico de Jalisco

A través de un fideicomiso, en 2009 el INAH y el Gobierno del Estado de Jalisco destinaron recursos para la adquisición de predios donde se hallan los sitios prehispánicos de Ixtépete, Tesistán y Teocaltitán, como una medida para protegerlos de la mancha urbana.

Se trata de lugares con vestigios de las culturas de Occidente; Ixtépete y Tesistlán se localizan en el municipio de Zapopan, mientras que Teocaltitán se halla en el municipio de Jalostotitlán.