Ricardo Muñoz Munguía
El grupo de Los Contemporáneos tuvieron un investigador que hondamente recorrió la obra de estos jóvenes intelectuales, quienes acuñaban una presencia literaria en la historia de México durante la primera mitad del siglo XX. Ese investigador que cuenta —debe anotarse en tiempo presente, como sus trabajos— con la visión crítica, pletórico de una pasión centrada en los hacedores de la revista del mismo nombre de su grupo, nos deja una sensación de vacío, pues sus aportaciones a las letras han sido de una calidad que cada vez se nota más deslavada.
Al cierre de nuestra edición, la noticia del fallecimiento del investigador de literatura, Miguel Capistrán, consiguió el efecto de lluvia de imágenes del encuentro que tuve con Capistrán. Fue precisamente en el Palacio de las Bellas Artes, durante la permanencia del cuerpo de Carlos Fuentes. Ahí estaba Capistrán para dar el último adiós al autor de La región más transparente. El veracruzano se mostraba con evidente merma de salud pero con mucha entereza y planes.
El pasado 25 de septiembre en la Ciudad de México fallece Miguel Capistrán, escritor nacido en Córdoba, Veracruz, quien estudió en la UNAM arquitectura y letras españolas, y lingüística y literatura en el Colegio de México. Sus investigaciones sobre el grupo de jóvenes intelectuales mexicanos que se agrupaban para formar la revista Contemporáneos, tuvo su mayor atención, la que deja varios libros que son pilar para adentrarse en esta generación de escritores.
La VI silla de la Academia Mexicana de la Lengua, a la que formalmente estaba previsto que Miguel Capistrán ingresara en este mes de octubre —pues había sido postulado en el año de 2011 por el recientemente fallecido Ernesto de la Peña, Miguel Ángel Granados Chapa y Vicente Quirarte— marca un vacío, un vacío en las letras mexicanas.
Descanse en paz el maestro Miguel Capistrán.
