Susana Hernández Espíndola

El ímpetu por romper récords, obtener los más grandes títulos de las competencias deportivas y convertirse en grandes ídolos ha llevado a sus participantes no sólo ha someterse a arduos y extenuantes entrenamientos, sino a incurrir en el consumo de sustancias prohibidas que, con el paso del tiempo, han puesto en peligro su vida o derrumbado sus carreras.

Con el reciente escándalo de dopaje del ciclista Lance Armstrong se ha vuelto a considerar si es el momento de permitir que los atletas usen drogas, dado que las sanciones y las modernas pruebas antidopaje no han logrado frenar tal práctica.

Médicos, entrenadores, ligas, promotores y patrocinadores conocen bien la prevalencia de drogas en casi todos lo deportes, así que legalizar el dopaje —afirman sus defensores—, iría más acorde con la realidad del deporte profesional del siglo XXI. Esto conllevaría a un mejor rendimiento de los deportistas, a su monitoreo y a cuidar de no exponer su salud a futuro.

Por supuesto que habría que cambiar la normatividad de cada disciplina, pero aquí surgiría otra pregunta: ¿qué tan justas serían las competencias entre deportistas dopados y los que quieran permanecer aún “limpios” de cualquier droga?

A continuación, algunos casos de dopaje de relevancia internacional:

Hans Gunnar Liljenwall

Primer deportista en ser descalificado de una justa Olímpica, tras la implementación de las normas antidopaje por el Comité Olímpico Internacional, en 1967. El pentatleta sueco tomó dos cervezas, para “calmar sus nervios”, antes de su participación final en los Juegos Olímpicos de México 68. Su imprudencia ocasionó que su equipo devolviera las medallas de bronce que habían logrado.

Heidi Krieger

Víctima del dopaje con esteroides anabólicos, suministrados por los entrenadores de la extinta República Democrática Alemana, la campeona mundial en lanzamiento de peso de 1986 sufrió un cambio hormonal que la llevó a transformarse en varón. En 1997 se realizó una cirugía de reasignación sexual y se cambió el nombre de Heidi por el de Andreas. Desde su retiro, ha presentado problemas de salud, como el no poder dormir de lado, debido a los arduos ejercicios físicos a los que fue sometida.

Ben Johnson

El atleta canadiense venció en la final de 100 metros planos —con récord mundial— a Carl Lewis, “el hijo del viento”, en Seúl 1988. Sin embargo, tres días después de la memorable competencia le retiraron el título y la marca mundial por dar positivo en el consumo del stanozolol. En 1993 fue suspendido de por vida por la Federación Internacional de Atletismo.

Diego Armando Maradona

Los éxitos del “Pibe de Oro” se han visto eclipsados por su adicción a las drogas. En 1991 fue arrestado por posesión de cocaína. Durante su participación en el Mundial de Futbol de Estados Unidos 94, el control antidopaje por sorteo le resultó positivo por consumo de efedrina y cuatro de sus derivados y fue sancionado con 15 meses de suspensión. En 1999, se le condenó a dos años de prisión en suspenso por haber agredido, en 1994, a un grupo de periodista y fotógrafos con un rifle de aire comprimido. Actualmente es entrenador del Al Wasi, de los Emiratos Arabes.

Marion Jones

Figura olímpica en Sidney 2000, la atleta estadounidense ganó cinco medallas: tres de oro y dos de bronce, en pruebas de velocidad y de salto de longitud. Siete años después de su glorioso triunfo, admitió ante un tribunal federal de Estados Unidos haber ingerido Tetrahidrogestrinona (THG), un esteroide anabolizante de última generación, por lo que fue condenada a seis meses de prisión, dos años de libertad condicional y le fueron retiradas las medallas olímpicas.

Josep Guardiola

El centrocampista español y ex entrenador del Barcelona dio positivo en el consumo de la sustancia nandrolona en 2001, cuando jugaba para el Brescia italiano. Se le sancionó con cuatro meses de suspensión del futbol profesional, una multa de 2 mil euros y fue sentenciado a 7 meses de prisión.

Salvador Carmona

En la Copa Confederaciones 2005, celebrada en Alemania, el futbolista mexicano dio positivo, junto con su compañero Aarón Galindo, por consumo de norandrosterona. Fueron suspendidos del futbol por un año. Pero a su regreso, el defensa lateral derecho volvió a salir positivo, por lo que la FIFA lo inhabilitó de por vida. Es el primer jugador mexicano de futbol en ser suspendido para siempre por dopaje.

Claudio Caniggia

El delantero argentino fue inhabilitado por dar positivo en consumo de cocaína, tras un partido entre el Nápoles y Roma, en marzo de 1993.  “El Pájaro” estuvo sancionado hasta mayo de 1994, por lo que un mes más tarde pudo jugar en el Mundial de Estados Unidos. Anunció su retiro del futbol en 2004, siendo jugador del Qatar Sports Club, pero en 2011 regresó, contratado por el Wembley FC de la novena división de Inglaterra.

Julio César Chávez Jr.

Luego de perder por decisión unánime ante Sergio “Maravilla” Martínez, el 15 de septiembre de 2012, en Las Vegas, el pugilista mexicano dio positivo en el consumo de marihuana. El Consejo Mundial de Boxeo lo sancionó con una multa de 20 mil dólares y una suspensión indefinida de toda actividad boxística. Aunque ofreció una disculpa pública y ha insistido en que el incidente fue a causa de unas gotas que le suministraron para calmar sus nervios, reiteró no ser un drogadicto.

Lance Armstrong

Su vida fue marcada por el drama y el éxito. Criado por su madre soltera,  sufrió de cáncer testicular, al que logró derrotar para convertirse en el ciclista más famoso de la historia. El también triatleta estadounidense fue acusado del dopaje más sofisticado de la historia, el sanguíneo, al hacer uso de la eritropoietina (EPO), hormona que aumenta la concentración de glóbulos rojos, además de extracciones y reinfusiones de sangre. Por desgracia le acaban de retirar los siete títulos del Tour de Francia, con sanción a perpetuidad.