Año con año, un desfile de color y alegría llena las calles del centro de la ciudad de México. Narices rojas, grandes zapatos y vestuarios multicolor  nos toman por sorpresa iluminando con sus risas un momento de nuestra vida.

Nuestros queridos payasos se dan cita a mediados de octubre en las calles de Madrid, en la colonia Tabacalera, en la Convención Internacional de Payasos. Ahí desfilaron entre otros el “Capitán América” y el “Chavo del Ocho”.

Payasos, payasas y payasitos nos hacen olvidar por un instante el difícil mundo en el que vivimos: crisis, delincuencia, aumentos de precios, asuntos políticos, para dejarnos un aroma a infancia, a chicle bomba a dulces y globos que nos despiertan al niño dormido que llevamos dentro y que hemos olvidado.

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Reportaje y fotografías: Susana Hernández Espíndola y Estela Bocardo Montalvo