Necesarias, leyes secundarias
Christián Gutiérrez
En México, es cada vez más complicado que los poderes ejecutivos gobiernen y administren bienes públicos de manera eficaz. Estas son las dos funciones básicas del poder público, sin embargo, la realidad que se vive en este país hace muy complejo el ejercicio del poder.
Desde luego que cuando digo “realidad que se vive en México”, me refiero a que son factores internos y externos los que generan déficit de gobernabilidad en varias entidades y municipios de la república mexicana.
Por ello, el asunto que nos debe ocupar más tiempo, creatividad y voluntad como aspirantes a reforzar una democracia germinal, son los factores internos que debemos superar si lo que deseamos es resolver circunstancias adversas.
Me explico: ahora es común que grupos de presión bloquen con manifestaciones y marchas avenidas de circulación principal, roben de manera temporal autobuses, patrullas o vehículos oficiales, priven ilegalmente de la libertad a sus choferes, le prendan fuego a estos vehículos o bloquen el paso a universidades, instituciones públicas e inclusive privadas.
También es cotidiano que exista desatención y poca coordinación entre órdenes de gobierno, instituciones gubernamentales de seguridad pública y procuración de justicia, entre partidos políticos o entre poderes públicos de la nación. Todas estas realidades son generadas, en buena medida, por la ausencia de reglamentación para hacerles frente.
Es decir, la falta de legislación secundaria, que debe generarse desde los poderes legislativos del país, no ayuda a los poderes ejecutivos y hace mucho más difícil uno de los objetivos fundamentales que tiene el Estado: “Garantizar el orden y la paz, interna y externa”, teniendo para ello la posibilidad del uso de la fuerza pública, de manera legal y legítima.
Lo que digo no es nuevo, inclusive ya lo señalaron, recientemente, la procuradora de la república, Marisela Morales, quien dijo que “en uno de los temas en el que la PGR se ha visto imposibilitada a actuar por falta de una ley secundaria aprobada por el Congreso, es en el de las agresiones a periodistas”.
También, en El Universal, el ministro José Ramón Cossío planteó: “¿Qué iniciativas deben privilegiarse para ser discutidas y, en su caso, aprobadas?” (refiriéndose al trabajo de los nuevos legisladores federales). El propio ministro respondió: “se habla de la necesidad de construir o reconstruir el Estado de derecho. Parece buena idea enfrentar tan grande tarea mediante la expedición de las leyes o normas de las que, precisamente, depende la aplicación de otras normas o leyes ya en vigor pero no plenamente eficaces”.
En palabras simples y propias: es necesario crear leyes secundarias, reglamentos, protocolos.
Lo que México requiere para disminuir el déficit de gobernabilidad, entre otras cosas, es que los poderes legislativos del país reglamenten leyes que requieren mayor eficacia y contundencia jurídica y política, por ejemplo: para hacer uso de la fuerza pública de manera legal y legítima. Creo que esto sí reforzaría el Estado de derecho, pero se necesita tiempo, creatividad y mucha voluntad.
El autor es politólogo.
Twitter: @christian_gtz
