A los perredistas

Raúl Cremoux

Se les ha repetido en un sinnúmero de ocasiones. No importa ya que no ven ni oyen; mejor expresado, ven y oyen a su manera, es decir, componiendo lo que les conviene.

Un caso ejemplar es el del diputado Silvano Aureoles. Declara que la reforma energética no va a pasar porque “los ciudadanos no van a permitir entregar esa riqueza a empresas trasnacionales”.

Ese solo apunte aspira a ubicarnos en tiempos de la Colonia cuando los españoles cambiaban espejitos por ornatos de oro; y lo que es más grave, ese tipo de consignas prenden fuego entre los seguidores de Andrés Manuel López Obrador, y entre personas sin capacidad de ir más allá de los estribillos.

El diputado Aureoles, coordinador de la bancada perredista, se guarda bien de exhibir su propio conocimiento de que lo mismo en Rusia que en Cuba y, por supuesto en Brasil, sus riquezas petroleras siguen siendo suyas y para ello participan empresas que no son necesariamente nacionales.

“El petróleo —dijo el legislador— es emblemático, es un símbolo para los mexicanos por su historia, cuántos ciudadanos incluso entregaron hasta sus bienes precarios; puercos, gallinas, para poder contribuir al rescate”.

Muy cierto, el emblema cada vez es más costoso y menos útil para los intereses de los más pobres al punto que más del 40% del gas y la gasolina consumida en el país tienen que ser importados al mismo tiempo que las reservas probadas, no las probables, se agotan rápidamente.

¿De qué sirve esa riqueza cuando no es bien explotada; cuando se carece de la tecnología que permita su extracción y mejor definición en los artículos que nos son necesarios?

El diputado Aureoles y muchos perredistas más saben que Brasil no ha perdido su petróleo; Cuba, celosa de sus bienes, sería impensable que lo hiciera.

No obstante, las dos naciones permiten e invitan a empresas extranjeras a que satisfagan necesidades imperiosas mientras mantienen el dominio sobre el hidrocarburo. ¿Cómo y de dónde Brasil ha emprendido un camino de bienestar generalizado? ¿Por qué Lula con un gobierno progresista lo inició?

Lo saben bien, pero lo emblemático del petróleo es una bandera para dar lugar al falso nacionalismo que tanto les gusta manosear. El nacionalismo anida en otras aguas.

cremouxra@hotmail.com