Insurrección pacífica y humanista

Manuel Espino

Miles de mujeres y hombres libres hemos decidido formar un nuevo partido político en el que todas las ideologías sean respetadas, valoradas y reconocidas como factor de unidad, lo cual anunciamos este sábado 13 en la ciudad de México.

En esta nueva etapa del proceso de transición hacia la democracia, nos hemos unido no una parte del espectro político nacional, no una vertiente, no un color, sino todos. Venimos del norte y del sur. Pero también de lo que suele llamarse izquierda y derecha. Buscamos que la patria una sus dos manos, que México se  reconcilie consigo mismo.

Nuestra unidad quiere ser, y confío en que así será, un testimonio a la nación. El simple hecho de estar juntos lanza un poderoso mensaje: quienes pensamos distinto podemos sumar con sinceridad nuestras capacidades y talentos en el superior propósito del interés nacional.

De antemano hemos abrazado un reto fundamental: poner fin a doscientos años de confrontaciones políticas por diferencias ideológicas y dar cauce al torrente de voluntades dispuestas a lograr por fin la justicia social.

Para asumir plenamente nuestro deber cívico hemos decidido asumir el compromiso de formar un nuevo partido que —a diferencia de otros— sea expresión auténtica de la sociedad y no de las cúpulas establecidas en el poder público, tampoco de los poderes fácticos. Un partido que aporte a la cultura del diálogo y la tolerancia para unir a los mexicanos en la obra de nuestras aspiraciones comunes.

Formaremos un partido con identidad propia, humanista y progresista, eminentemente programático y plural, comprometido con las causas sociales más apremiantes.

Seremos un partido democrático con vocación de gobierno, promotor de que sean los mexicanos más aptos quienes asciendan a los cargos públicos de mayor responsabilidad para instalar una nueva cultura de servicio desde el poder.

 Seremos un partido de concertación, plural e incluyente, abierto a todas las formas de pensamiento. Capaz de trascender las posiciones ideológicas que, aunque legítimas y respetables, confrontan, dividen y debilitan la capacidad realizadora de la nación.

 Vamos por triunfos electorales, sí, pero sobre todo por triunfos culturales y triunfos sociales. Lo importante no es vencer otros proyectos políticos en las urnas. Lo importante es vencer la pobreza, vencer la falta de oportunidades, desterrar la guerra y abrir paso a un México de prosperidad, justicia y paz.

Nos corresponde —por derecho, por deber y porque así lo hemos asumido— comenzar otra etapa gloriosa para nuestra nación desde el diálogo, la tolerancia y la generosidad del perdón.

 Nuestra magnífica oportunidad la representamos nosotros mismos. Somos nuestra oportunidad irrepetible para dejar en herencia a nuestros hijos y a las generaciones no nacidas, un país mejor que el que nosotros recibimos.

Por todo ello, convoco a los amables lectores a formar parte de este nuevo proyecto y a sumarse a este esfuerzo plural. Juntos daremos este paso trascendente hacia la fundación de un nuevo partido que dignifique y represtigie la política mexicana.

www.twitter.com/ManuelEspino

manuespino@gmail.com