Se estima que 13 millones de mujeres mexicanas consumen bebidas embriagantes

Gabriel Gutiérrez

La obesidad y el consumo de alcohol son dos factores de riesgo para padecer cáncer de mama, que sumados a la herencia genética, los tratamientos hormonales, la edad y el estilo de vida han ocasionado que dicha neoplasia siga creciendo en México.

Aunque no hay cifras exactas sobre el número de personas que tienen cáncer de mama, se estima que cada año alrededor de 5 mil 200 mujeres mueren por esta enfermedad, situación que ubica a esta neoplasia como la segunda causa de muerte por cáncer en las mujeres.

El doctor Ernesto Sánchez-Forgach, director médico del Centro Mastológica Lomas, señala que en México la edad promedio de padecer un cáncer de mama es de 46 años, menor que en Estados Unidos y en Europa; esto se debe a que la población mexicana es mucho más joven.

Precisamente entre los 40 y 50 años de edad es cuando se presenta la mayor cifra de casos de cáncer de mama; por ello la Norma Oficial Mexicana recomienda que a partir de los 40 años todas las mujeres deben realizarse estudios de diagnóstico para detectar a tiempo cualquier anomalía en las mamas.

Se le llama cáncer de mama a la presencia de células malignas que crecen dentro de la estructuras de la glándula mamaria y que ocasionan la formación de tumoraciones que, de no atenderse a tiempo, pueden llegar a ocasionar la muerte.

Entre los factores de riesgo que en México han incrementado el número de casos destaca la obesidad, ya que nuestro país es considerado como el segundo a nivel mundial —sólo después de Estados Unidos— en tener el mayor número de población con sobrepeso.

Se calcula que en los últimos 11 años la población con un peso arriba del normal creció en 167 por ciento y según las cifras de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud 2006, el 71.9 por ciento de las mujeres tienen este problema.

El doctor Sánchez-Forgach explica que en el tejido graso periférico se producen hormonas, específicamente una que se conoce como estrona, y ésta tiene una avidez por el tejido mamario que lo estimula y este estímulo produce que haya mayor posibilidad de presentar tumores de tipo maligno.

El segundo factor que ha crecido es el consumo de alcohol entre las mujeres. Según datos del Centro Nacional contra las Adicciones, en México hay 32 millones de personas que han consumido alcohol entre los 12 y 65 años de edad. Las mujeres suman 13.3 millones.

“Este hábito es cada día más frecuente en la población femenina y se dice que el tomar más de dos copas al día aumenta exponencialmente la probabilidad de padecer cáncer de mama, debido a que aumenta el número de calorías al día que el cuerpo ingiere y se alteran los factores metabólicos”, comenta el especialista.

El cirujano oncólogo y mastólogo explica que cuando sólo se hacen estudios de imagen sin exploración física existe un seis a ocho por ciento de error, por lo que es importante que todas las mujeres sean revisadas de forma integral para evitar cualquier probabilidad de cáncer de mama.

Es importante destacar que entre más temprano se encuentre un tumor mayores son las posibilidades de curación con tratamientos novedosos como son las terapias blancos y los estudios genómicos de detección logran salvar la vida de las pacientes. En las etapas tardías, el seguimiento y la atención integral logran que la mujer tenga mejor calidad de vida.

Finalmente, el doctor Sánchez-Forgach señaló que el 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama y reiteró que es importante realizarse los estudios de detección y que las mujeres a partir de los 40 años se realicen sus estudios anualmente.