El 6 de noviembre de 1991, la KGB o Comité para la Seguridad del Estado de la antigua Unión Soviética, se disolvía.
La KGB comenzó a funcionar el 13 de marzo de 1954 como una división de policía secreta y su dominio era prácticamente el mismo que el de la CIA o el FBI de los Estados Unidos.
La sede estaba situada en la ciudad de Moscú y su responsabilidad fue la de obtener y analizar toda la información de inteligencia de la nación. Desapareció cuando se disolvió la Unión Soviética. A partir de allí, surgió el Servicio de Inteligencia Extranjera, el cual pasó a dirigir las actividades de espionaje fuera del país.
