Para 2025, once millones de mexicanos la padecerán.
Gabriel Gutiérrez
De acuerdo con nuevos datos revelados por la Federación Internacional de la Diabetes (FID), 371 millones de personas en el mundo viven con este trastorno metabólico, lo cual implica que las tasas de diabetes están aumentando en todos los países, particularmente en aquéllos en desarrollo, donde cuatro de cada cinco personas viven con diabetes.
Esto tiene como resultado que tan sólo en 2012, 4.8 millones de personas murieron y se gastaron 6, 123 millones de pesos (471 mil millones de dólares) en relación con la diabetes, según reveló el organismo internacional en el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora cada 14 de noviembre.
“Sabemos que únicamente alrededor de la mitad de quienes viven con diabetes han sido diagnosticadas y de estas personas, sólo 50 % tienen un adecuado control de su glucosa. La falta de diagnósticos y pobre control glucémico incrementan significativamente el riesgo de desarrollar serias complicaciones, como ceguera, falla renal y enfermedades cardiovasculares. Dichas complicaciones representan una bomba de tiempo para los presupuestos gubernamentales de salud, debido al alto costo que implica su tratamiento”, dice Morten Vaupel, director general de Novo Nordisk México.
De acuerdo con un nuevo estudio realizado por Novo Nordisk en seis países (Arabia Saudita, Argelia, India, Indonesia, Malasia y México),¹ disminuir los niveles de hemoglobina glucosilada (HbA1c) puede contribuir directamente a reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes, a favorecer la supervivencia de los pacientes, así como a disminuir los costos sanitarios.
En México, si cada paciente redujera tan sólo uno por ciento sus niveles de HbA1c, los costos relacionados directamente con la diabetes se reducirían en más de 40 mil 261 pesos por persona durante un periodo de 35 años. Se estima que hasta 15 % de la población total en México (10 millones de adultos) vive con diabetes, razón por la cual la enfermedad representa actualmente 104 mil 793 millones de pesos (6.25 billones de euros) del gasto sanitario anual.
“Este estudio muestra claramente que a través de un diagnóstico temprano y un tratamiento óptimo podemos hacer una gran diferencia para las personas con diabetes en México y para la sociedad en su conjunto. Podemos ver que incluso las modestas mejoras en los niveles de HbA1c pueden conducir a importantes beneficios clínicos y económicos, debido a la reducción de las tasas de complicaciones como son la ceguera, amputaciones, fallo renal, etc. Aquí es donde tenemos que poner nuestra atención”, afirma Morten Vaupel.
Datos de la Secretaría de Salud establecen que la diabetes en México ha aumentado 30 % en las últimas dos décadas a causa del notable incremento de obesidad y sobrepeso en la población. Se estima que para el año 2025, 11 millones de mexicanos padezcan esta enfermedad. Si la tendencia de ese padecimiento no se detiene, en menos de dos décadas se destinarán 350 mil millones de pesos para atender sus consecuencias.
La diabetes se caracteriza por una intolerancia a la glucosa, aumento en el volumen de orina, mayor sensación de sed y de hambre. Es causada por factores hereditarios y ambientales que frecuentemente actúan juntos. Aunque la diabetes es una enfermedad crónica incurable, es controlable, de ahí la importancia de seguir las recomendaciones sobre temas de alimentación y cuidados apropiados para su aplicación diaria.
Como parte del Día Mundial de la Diabetes, Fernanda Zimmermann, nutrióloga del Instituto de Nutrición y Salud Kellogg´s (INSK), presenta tres recomendaciones en relación con una terapia integral necesaria para el buen funcionamiento del cuerpo:
1. Medicamentos orales o uso de insulina: cuando el páncreas produce insulina, sólo se recomiendan medicamentos orales que mejoren la acción de ella sobre las células. Se deben seguir las indicaciones del médico.
2. Alimentación adecuada y diseñada de forma personalizada para el paciente. Las personas con diabetes no tienen prohibido el consumo de ningún alimento, sin embargo, deben ser instruidas sobre los alimentos que se deben evitar, la cantidad necesaria a consumir, el mejor momento para hacerlo y las combinaciones de los diferentes productos para una alimentación saludable y nutritiva.
3. Ejercicio físico regular y de acuerdo a las capacidades personales. Se ha demostrado que el ejercicio reduce los niveles de glucosa sanguínea y los requerimientos de insulina.
Asimismo, se establecen algunas sugerencias adicionales sobre el consumo de alimentos, por ejemplo:
- No omitir tiempos de comida y fraccionar la dieta en 5 tiempos. Es importante considerar que una persona con diabetes no puede dejar de comer durante mucho tiempo, ya que esto favorece a que se presenten episodios de una baja de azúcar en sangre.
- Regular el consumo de azúcar en bebidas y alimentos muy dulces. Se recomienda limitar el consumo de refrescos o jugos de fruta y verdura embotellados, así como alimentos con altas concentraciones de azúcar.
- Incrementar el consumo de fibra. Esforzarse por lograr de 25 a 35 gramos por día ayudará a sentirte satisfecho por más tiempo y además ayudará a estabilizar los niveles de glucosa en sangre.
- Disminuir el consumo de grasas. Se puede optar por productos bajos en grasas, preparaciones de alimentos a la plancha, cocidos o asados.
- Limitar el consumo de sal y alimentos que la contengan. Generalmente los pacientes con diabetes presentan también hipertensión arterial, por tal motivo, es necesario limitar su consumo.
Es imprescindible monitorear frecuentemente los niveles de glucosa en sangre para asegurarse de que el tratamiento está funcionando y así evitar complicaciones de la enfermedad. Las consecuencias que provoca la falta de control en muchos casos son irreversibles, por ello es importante mantener una terapia adecuada y oportuna con un profesional de la salud que pueda ayudar a frenar el avance de los efectos negativos que este padecimiento ejerce sobre nuestra salud.
