Panorama poco alentador

Christián Gutiérrez

Me llama la atención escuchar a políticos que aseguran: “la reforma laboral generará los empleos que México requiere”. Pero, ¿empleos para quién y de qué calidad? Particularmente creo que esta reforma, que entrará en vigor próximamente, por sí sola no generará los empleos de calidad que aseguran. Es más, me parece tramposo que así se diga.

Sucede lo mismo cuando algunos aseveran que “en México, año tras año, se incrementa el salario y el trabajador gana más”. Formalmente se incrementa el salario, pero en los hechos es una trampa más. ¿Por qué?, porque si bien el salario mínimo se incrementa año con año 4 o 4.5 %, también es cierto que la inflación a los precios de los productos de la canasta básica año tras año se incrementa el mismo porcentaje o más; entonces, no hay ganancia real.

¿Y cómo explico el discurso que asevera que la reforma laboral generará miles de empleos? El estudio elaborado por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, de la Cámara de Diputados al Congreso de la Unión, de nombre “Criterios generales de política económica 2012. Análisis sobre la situación del mercado laboral en México” nos dice que: a) “El número de cotizantes en el IMSS creció del primer trimestre de 2006 al segundo trimestre de 2011 en 12.7 %. El 37.7 % fue empleo eventual urbano y 10.1 % empleo formal”; b) el empleo formal sólo ha crecido a un ritmo de 221 mil empleos por año, y el crecimiento poblacional estimado es de más de 700 mil personas en edad de trabajar al año”; c) en cuanto a la subocupación (población que manifiesta tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas que las de su ocupación actual), el estudio arroja que “en México hay más de 4 millones de personas”; d) si a la cifra anterior se le agrega la de informalidad (13.4 millones), “resulta que más de 17 millones de personas se encuentran en situación de alta vulnerabilidad laboral”; e) en cuanto a salarios, “si se compara con 2008, el salario aún no recupera su nivel en términos reales, al presentar una caída de 0.9 %. Es decir, en 3 años el salario no sólo no ha crecido, sino que ha perdido poder de compra en aproximadamente 66 pesos al mes”; f) en cuanto a distribución salarial por ingreso, “del segundo trimestre de 2008 al segundo trimestre de 2011, las personas que ganan un salario mínimo y de uno a dos, aumentaron 0.76 y 2.14 % respectivamente. Mientras que los que ganan tres y cinco salarios mínimos disminuyeron 0.69 y 3.19 % respectivamente”.

Esta es una parte del panorama laboral en México; poco alentador. Luego entonces, no me parece raro el discurso de “generación de empleos”. Este discurso es el que necesitan escuchar inversionistas y el ciudadano común. La trampa está en que regular o formalizar las diversas formas de contratación lo único que hará es “legalizar” lo que por muchos años ha existido, pero de forma “ilegal”, y así se generará una “percepción” de que aumentaron los empleos. Desde luego no todo es malo en esta reforma, pero creo que hay una trampa que pocos ven.

El autor es politólogo.

Twitter: @christian_gtz