Presuponen que la vida en Marte sería semejante a la terrestre
René Anaya
Mientras el explorador Curiosity continúa realizando una serie de experimentos en Marte para caracterizar su clima, determinar su geología, prepararse para un viaje humano y precisar si existió vida allí, dos grupos de empresas se preparan para llevar a cabo, en los próximos años, un experimento que demuestre sin lugar a dudas si hay o hubo vida en Marte, por lo menos en el último millón de años.
Se trata de un proyecto exorbitante de dos empresarios que se han caracterizado por emprender grandes proyectos estratosféricos: J. Craig Venter, quien entabló una carrera para lograr el genoma humano en la última década del siglo pasado, y Jonathan Rothberg, quien desarrolló un método de secuenciación de ácido desoxirribonucleico (ADN) por síntesis.
Pruebas genéticas extraterrestres
Tal vez Venter y Rothberg consideran que los experimentos del Curiosity no probarán a ciencia cierta si hubo o hay vida en Marte o quizá pretendan obtener ganancias con la publicidad que les genere su trabajo sobre vida extraterrestre. Lo cierto es que el proyecto marciano de estos dos biotecnólogos podría contribuir a perfeccionar la tecnología de secuenciación genética.
A pesar de que todavía no han comenzado los experimentos en Marte para descubrir indicios de vida, las empresas Ion Torrent, de Rothberg, y Synthetic Genomics, de Venter, ya se encuentran perfeccionando sus máquinas secuenciadoras de ADN, con la finalidad de enviarlas a Marte para detectar genes marcianos.
J. Craig Venter ha informado que tanto el instituto académico que lleva su nombre, como su empresa están desarrollando una máquina capaz de secuenciar y enviar datos de ADN desde Marte. Incluso, refirió que ya realizó pruebas en el desierto de Mojave, que tiene características semejantes al suelo marciano, aunque su prototipo todavía no es completamente automático. El objetivo es que su máquina pueda aislar microorganismos, secuenciar su ADN y transmitir la información de Marte a la Tierra.
Por su parte, Rothberg trabaja en el proyecto Búsqueda de genomas extraterrestres (SET-G, por sus siglas en inglés), financiado por la NASA (Agencia Estadounidense de Aeronáutica y del Espacio), el Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Harvard, para reducir su máquina secuenciadora de 30 kilogramos de peso a sólo tres, con el fin de poderla transportar en una nave espacial.
Lo inquietante de estos proyectos es que aun cuando se logren perfeccionar las máquinas, no se tiene la certeza de que podrán ser enviadas a Marte, ya que la NASA no ha considerado esa posibilidad. Por ahora, solamente se tiene planeada una misión al suelo marciano hasta 2018, en la que no se incluye la búsqueda de genoma extraterrestre. Además, estos proyectos presuponen que de haber vida en Marte será semejante a la terrestre.
¿Una doble espiral en Marte?
De esa presunción parten muchos de los experimentos preparados para el Curiosity, pues se buscarán rastros de algunas reacciones bioquímicas o de compuestos orgánicos. Eso puede resultar lógico ya que no conocemos otra forma de vida; sin embargo, los científicos no descartan la hipótesis de que haya otras formas de vida basadas en otros elementos, como el silicio; si así fuera, no sería posible detectar el ADN, ya que el carbono interviene de manera importante en su estructura.
Aún así, Venter y Rothberg consideran que el envío de una máquina secuenciadora de ADN a Marte podría resolver la dificultad de tomar muestras y regresarlas a la Tierra sin que se contaminen con microorganismos de nuestro planeta. Pero Steven Benner, presidente de la Fundación para la Evolución Molecular Aplicada, ha advertido que “esto sólo funcionará si el ADN en Marte tiene la misma estructura fundamental que el de la Tierra”, pero “es muy improbable que el ADN terrestre sea la única estructura disponible para apoyar la evolución darviniana”.
Claro que el descubrimiento de ADN marciano significaría un gran logro científico, aunque también plantearía una duda: ¿la vida evolucionó de forma parecida en la Tierra y en Marte o hubo un intercambio de información genética entre ambos planetas?
Si las máquinas secuenciadoras u otras técnicas de análisis no encontraran ADN en Marte, no se podría concluir que nunca hubo vida en Marte, ya que podría haber formas de vida no basadas en el carbono o bien podría ser que la vida marciana se hubiera extinguido hace mucho tiempo, pero como las moléculas de la doble espiral no sobreviven más de un millón de años, no habría rastros de esos seres marcianos.
Lo único seguro es que los esfuerzos por perfeccionar la máquina secuenciadora de ADN podría traer beneficios secundarios a la tecnología médica y, probablemente, a las técnicas de análisis de ADN terrestre, ya que se podrían perfeccionar los análisis de la secuencia de genes humanos.
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