Además, se rescatan tres textos de Rafael Solana

En Córdoba, Veracruz, se homenajeó a Miguel Capistrán, el investigador dedicado a la generación de Contemporáneos, la de Villaurrutia, Novo, José Gorostiza, Cuesta, Owen, Pellicer y Torres Bodet entre otros. Tayde Acosta Gamas, la más fiel de las discípulas de Capistrán, entrega a La cultura hoy, mañana y siempre, suplemento en línea de la revista Siempre, las páginas que leyó ahí y destaca la lucha del investigador por considerar a Antonieta Rivas Mercado como parte del grupo y no sólo como su mecenas. Tayde igualmente destaca la recuperación de Upa y Apa, la obra de Celestino Gorostiza y Xavier Villaurrutia, que se escribió para contrarrestar los ataques de Evelyn Waugh y Graham Greene en contra de México por la expropiación petrolera en la época de Lázaro Cárdenas. Pero el texto de Tayde va más allá al evocar no sólo al investigador, sino al amigo. Un coro, textos sobre Miguel Capistrán publicados en este suplemento y leídos por actores, completaron el homenaje que se realizó en el Teatro Pedro Díaz. Al final se cantó el Ave María.

            Asimismo el ensayo de Boris Berenzon Gorn rebasa el homenaje a Enrique Semo para adentrarse en los problemas fundamentales, tanto del historiador como de la función de la izquierda marxista o no en América Latina. Augura Boris que en la actualidad y en el futuro próximo, la izquierda será heterogénea, “compuesta de múltiples grupos y de variados enfoques teóricos” que abarcarán al liberalismo, al nacionalismo, al catolicismo social y desde luego, al marxismo. Se destaca, claro, la reflexión crítica de Semo y su congruencia.

            A su vez, Edgar Díaz Yáñez invita a leer al margen de dogmatismos, frases hechas o academicismos. Al contrario, la lectura como un ejercicio de libertad, imaginación y felicidad.

            Tres ensayos de Rafael Solana, seleccionados por Claudio R. Delgado completan esta entrega. Uno de ellos, rememora los años juveniles de él y sus compañeros de generación: José Revueltas, Enrique Ramírez y Ramírez, Efraín Huerta y Octavio Paz. Otro se refiere al momento en que se entregó el primer libro de texto gratuito durante el régimen de López Mateos, cuando Jaime Torres Bodet era Secretario de Educación Pública y Don Rafael su secretario particular.  El tercero se refiere a la familia Revueltas y en especial llama la atención de que en sus años juveniles el que conocemos como José Revueltas usaba su nombre de Maximiliano Revueltas. La verdad, aclara quien esto escribe, es que a pesar de ser menor que Silvestre y Fermín, toma el nombre del padre, José, porque lo hereda de un hermanito muerto en la niñez.