Sylvie Thomas
Gracias a la calidad de su enseñanza superior, Francia es cada vez más atractiva a ojos de los estudiantes extranjeros. Son muchos los estudiantes extranjeros que han elegido la enseñanza superior francesa en este nuevo curso 2012-2013. Es cierto que Francia goza de reconocimiento internacional en los ámbitos intelectual y cultural, y que la formación que ofrecen los centros de enseñanza superior tienen fama de ser de alto nivel. Además, los dispositivos de ayuda a la acogida, la instalación y la integración de los estudiantes se desarrollan y perfeccionan.
Desde hace dos años, el número de estudiantes extranjeros no deja de aumentar. En la pasada apertura de curso, eran 284 mil 659, es decir, un 12,3 % de la población estudiante francesa, cifra que convierte a Francia en el tercer país de acogida, con Australia y detrás de Estados Unidos y Reino Unido. Los estudiantes llegan de países como Magreb, China e India, pero también de la Unión Europea, de Oriente Medio, del Sudeste asiático o del continente africano. La mayoría se matricula en carreras relacionadas con las ciencias (cerca del 36 %), la administración de empresas (19 %) y la informática (20 %); a las que les siguen las de biología, derecho, comunicación y periodismo, física y, finalmente, ciencias políticas.
El número de estudiantes extranjeros que elige la universidad, tres cuartas partes, experimenta un crecimiento notable: más del 70 % en diez años. Algunas de estas universidades organizan acogidas personalizadas, acompañamiento pedagógico específico y cursos sobre el método universitario francés. El esplendor de estos esfuerzos se refleja en una consolidación del reclutamiento en los másteres y doctorados: casi el 40 % de los estudiantes de doctorado en Francia son extranjeros.
Las «grandes escuelas» de comercio resultan también muy atractivas, con una acogida de cerca del 25 % de los estudiantes que llegan de fuera.
Actualmente, las escuelas de ingenieros elaboran estrategias eficaces. La Ecole supérieure d’ingénieurs de Rouen (Escuela Superior de Ingenieros de Ruán), por ejemplo, ha abierto oficinas en India y China, y cuenta, en la actualidad, con un 25 % de titulados extranjeros, en comparación con el 17 % de hace dos años. Las escuelas cierran acuerdos de doble titulación con las universidades extranjeras o establecen una formación común, como el Institut Supérieur de l’Aéronautique et de l’Espace (Instituto Superior de la Aeronáutica y el Espacio) de Toulouse, que se ha asociado con centros europeos para crear el « European Aerospace Institute ». La Conférence des Grandes Ecoles (Conferencia de Grandes Escuelas) se ha organizado con el objetivo de alcanzar la cifra del 30 % de estudiantes extranjeros.
A menudo, los estudiantes extranjeros llegan por medio de intercambios bilaterales o europeos, como el programa ERASMUS. La cantidad total de las becas del Ministerio de Asuntos Exteriores y Europeos francés a favor de los estudiantes extranjeros se eleva a más de 80 millones de euros.
El Centro Nacional de Proyectos Universitarios y Escolares, bajo la tutela del Ministerio de Enseñanza Superior e investigación, propone departamentos de acogida únicos destinados a facilitar la vida cotidiana de los alumnos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Europeos colabora con Egide (el Centro francés para la acogida y los intercambios internacionales), cuya aportación principal es la organización, cada año, de la estancia de más de 30 mil estudiantes. Cuando vuelven a sus casas, los estudiantes pueden mantener el contacto gracias a las múltiples iniciativas de las representaciones diplomáticas francesas, que se encargan de establecer relaciones entre los titulados de Francia. (Con información de la Embajada de Francia en México)
