Susana Hernández Espíndola
Luego de que en los estados de Colorado, Washington y Massachusetts, en la Unión Americana, fue aprobado, el 6 de noviembre, el consumo de la mariguana con fines recreativos y medicinales, y ante los más de 70 mil muertos que arrojó la criticada guerra contra el narcotráfico que emprendió el presidente mexicano Felipe Calderón desde el 11 de diciembre de 2006, se ha expuesto la necesidad de replantear esa estrategia y, más aún, evaluar la posible la legalización en México de la cannabis.
La prohibición del uso de algunas drogas, señalan especialistas o figuras como el ex secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan, sólo ha puesto en evidencia el fracaso de las actuales medidas que utiliza México para su combate, ya que lejos de detener o disminuir el consumo y de sancionar a quienes las trafican, sólo han incrementado el poder y las ganancias millonarias de los capos de los cárteles, que han expandido sus tentáculos hasta las altas esferas políticas, económicas y sociales.
De acuerdo al informe que presentó el 26 de junio de 2011, ante la ONU, la Comisión Global de Políticas sobre Drogas —una red internacional de organizaciones no gubernamentales especializadas e integrada por ex presidentes y destacadas personalidades—, es conveniente que los gobiernos reduzcan las políticas de prohibición, regularicen el uso de algunas sustancias prohibidas como la mariguana y eviten la criminalización de los consumidores, para ofrecer a cambio servicios de salud y tratamientos médicos.
Desde luego que el cultivo, posesión, venta y consumo de cannabis es un tema que difícilmente llegará a alcanzar el consenso nacional. Sin embargo, el abuso de los adictos ha llevado a naciones como Holanda a autorizar el comercio y consumo de la mariguana y sus derivados en pequeñas cantidades, a través de las coffee-shops (cafeterías).
Brecha abierta
En Italia, Suiza, Alemania, Bélgica, España, Portugal y en ahora ya en 20 estados de la Unión Americana se ha despenalizado el consumo del estupefaciente, mas no su tráfico.
En América Latina, la legalización del consumo de ciertas drogas ha comenzado a abrirse camino. En Argentina, el 25 de agosto de 2009, la Corte despenalizó la posesión de mariguana para consumo personal de mayores de edad, siempre y cuando no se ponga en riesgo a terceros y que no se confunda con un “permiso legal” para su uso indiscriminado.
En Uruguay, el gobierno planea “arrebatarle” al narcotráfico parte del mercado, pues venderá mariguana de mejor calidad al mismo precio que la que se ofrece de manera clandestina, una vez que el Parlamento apruebe un proyecto de ley que habilita la venta de 40 gramos de la hierba por mes y por persona, en 700 pesos uruguayos (unos 35 dólares), así como la legalización del autocultivo.
En Chile es legal el consumo personal, pero ilegal la producción, tráfico, inducción, promoción o facilitación, por cualquier medio, de la cannabis.
En Venezuela la ley prohíbe la tenencia de cualquier tipo y cantidad de droga, aunque prevé la posibilidad de permitir el consumo personal. En Perú, la ley sostiene que no es un delito la posesión de mariguana si se usa para autoconsumo y en cantidad que no supere los 8 gramos. En Colombia está prohibido portar y consumir de drogas en cantidades superiores a 1 gramo de cocaína y 20 gramos de mariguana.
México y la “ley de Narcomenudeo”
El 28 de abril de 2009, el Congreso aprobó la llamada “Ley de Narcomenudeo” en México, que despenalizó la posesión de hasta cinco gramos de mariguana, estrictamente para consumo personal, dentro de un paquete de reformas que pretendió hacer más eficiente la lucha contra el narcotráfico.
Es relevante aclarar que con dicha ley —publicada en el Diario Oficial de la Federación el 20 de agosto de 2009— se determinan las cantidades de droga que un adicto puede poseer para “consumo personal”, de acuerdo a la tabla contenida en el artículo 479 de la Ley General de Salud. No obstante, aún está penalizada la venta de estupefacientes, e inclusive el suministro gratuito en cualquier cantidad.
De esta manera, constituye un delito de competencia federal (narcotráfico) la posesión de 5 kilos o más de mariguana y a partir de 500 miligramos de cocaína, por mencionar las drogas más comunes. En cantidades menores (narcomenudeo), el delito es de competencia estatal. También se establecen penas de cuatro a 15 años de prisión a los vendedores, mismas que pueden duplicarse si el delito se comete cerca de escuelas o es ejercida por un servidor público.
Para que en México se pueda decir que se legalizó realmente el consumo de drogas, se tendría que autorizar el establecimiento de cafés, farmacias o tiendas, en los que los consumidores pudieran adquirir una determinada cantidad.
Sin embargo, con “Ley de Narcomenudeo”, que implicó reformas y adiciones a la Ley General de Salud, al Código Penal Federal y al Código Federal de Procedimientos Penales, se rompió en nuestro país con el tabú para legislar en esa materia.
Cambios a la política antidroga
Ante las recientes iniciativas aprobadas en Colorado y Washington, que permiten la tenencia para consumo personal de hasta 28.5 gramos de mariguana, a los mayores de 21 años, y autorizarán la venta legal de la hierba en tiendas con licencia, mediante el correspondiente pago de impuestos, a México le ha comenzado a inquietar vivir al lado de un vecino mariguano, ya que se considera que muy poco nos servirá seguir destinando recursos humanos y materiales para combatir el trasiego de la droga hacia la Unión Americana, cuando el principal consumidor ha liberado su consumo.
Varias voces se han pronunciado respecto al referéndum que se llevó a cabo en el vecino país del norte, para fijar políticas públicas con relación al uso de la mariguana, y las repercusiones que tendrá para México.
Jorge G. Castañeda, escritor y profesor en la Universidad de Nueva York, calificó de “aberrante” que México siga “poniendo los muertos”, mientras en Estados Unidos avanza la legalización de la cannabis.
El también coautor del reciente libro Los saldos del narco: el fracaso de una guerra, afirmó a CNN español que la legalización de la mariguana en diversas entidades de Estados Unidos es un tema relevante para México, dado que el país produce enormes cantidades de esa droga, en tanto que prácticamente es nulo productor de cocaína y heroína.
En tanto, Luis Videgaray, principal asesor del presidente electo, Enrique Peña Nieto, dijo que la legalización de la mariguana en Washington y Colorado, implicará que México tendrá que cambiar “las reglas de juego en la relación” con los Estados Unidos.
Y aunque públicamente Peña Nieto ha declarado estar en contra de la legalización como manera para enfrentar el tema de las drogas, Videgaray considera que se tendrán que revisar las políticas conjuntas, tanto del combate al tráfico de drogas y, en general, sobre seguridad, porque esta nueva despenalización no estaba prevista.
Reconoce el asesor que no se le podrá dar el mismo trato a un producto que es ilegal en México —y cuyo trasiego hacia los Estados Unidos se combate—, cuando tendrá el “estatus legal”, por lo menos en algunos estados de la Unión Americana.
En la opinión de Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), México necesita políticas públicas novedosas para enfrentar el narcotráfico y la drogadicción, “sobre todo porque el principal consumidor ha liberado su uso”.
Por su parte, el analista Rubén Aguilar se declaró a favor de la legalización de la mariguana en México, pues el país es un consumidor “muy marginal”, y subrayó que esto debió haber sido previsto por el gobierno, “antes de haberse metido en esta absurda guerra”.
El vocero del ex presidente Vicente Fox recomendó adecuar las políticas nacionales a la realidad. Dijo que el problema es el tránsito de las drogas hacia mercados foráneos, que ahora van a demandar más producto, lo que implica que se tenga que replantear el paradigma prohibicionista y punitivo que actualmente impera en México, en tanto que “el país que consume y que lava más dinero en el mundo, Estados Unidos, implementa otras políticas”.
Alejandro Martí, activista y presidente de México SOS, publicó en su red social: “Aquí quemamos plantíos de mariguana y perseguimos campesinos aparte de una dolorosa guerra, y en EU aprueban su uso medicinal y recreativo”.
A pesar de la legalización de la hierba en otras tres entidades de los Estados Unidos, la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) ratificó que la ley de sustancias prohibidas no ha cambiado y, “para confirmarlo, el Congreso ha determinado que la mariguana siga formando parte del grupo 1 de la Lista de sustancias controladas”. Sostuvo que el Departamento de Justicia “está revisando las iniciativas sometidas a votación y en este momento no tiene más comentarios”.
