Para que México esté en el cuadro de honor
Obdulio Avila Mayo
La semana comenzó con el anuncio de la reforma educativa. El Pacto por México abre la puerta para consolidar los trabajos que se han realizado para transformar el futuro de México trabajando en el presente impulsando políticas públicas encaminadas a invertir en el capital humano, a mejorar la calidad educativa que reciben los mexicanos.
Desde el sexenio pasado, se ejecutaron programas y acciones bajo la premisa de que la educación tiene un papel fundamental en el desarrollo de México, porque la igualdad de oportunidades, una economía competitiva, la generación de empleos son metas que deben alcanzarse a través del desarrollo humano sustentable y éste se basa en proporcionar el conocimiento, las herramientas que permitan a los mexicanos desarrollar sus habilidades y ampliar sus capacidades para competir aquí y en el resto del mundo.
La tecnología ha derrumbado fronteras pero también ensancha la brecha entre quienes tienen acceso a ella y los que no. Los maestros son quienes labran el futuro de México en el campo más fértil, quienes forjan el espíritu de la patria y para ello se requiere vocación y también la atención necesaria para que su capacitación y profesionalización sea ese generador de cambio. Los docentes pueden ser ese puente que permita cruzar la brecha, por lo que mejorar su preparación y dignificar su labor es fundamental para cumplir con el derecho fundamental de la educación.
La buena educación en México será resultado de quienes comprometidos con la transformación del país trabajen desde el Legislativo, desde el Ejecutivo o desde su comunidad buscando que la herencia no sea una plaza sino el conocimiento, para ello la modificación al sistema educativo involucra varios frentes.
Desde el 2007 se pavimentaron los caminos hacia la equidad y la justicia con el fortalecimiento de la educación. Apoyar a quienes por falta de recursos debían truncar sus metas, respaldar a las madres o padres que como cabezas de familia debían trabajar largas jornadas con el programa de tiempo completo, además de la evaluación de los maestros, son ejemplo de una política integral de la que hoy se retoman varios puntos, por lo que para quienes opinan que el no cumplir este pacto por el país no tendrá costo, se equivocan, el costo de continuar aplazando las reformas necesarias para México es y será muy alto.
La buena educación, la mejor educación es cederle el paso a lo mejor para México, es la voluntad de trabajar por mayor cobertura y mejor calidad en la formación y la enseñanza, evaluar los aciertos, los avances para continuar corrigiendo aquello que impide que sea la educación la plataforma para que México esté en el cuadro de honor.
