Juan José Reyes

Cayó en mis manos por azar De ballenas y de hombres, bonita y elegante edición del conaculta que contiene la reproducción de un manuscrito tal cual —aun­que muy pro­bablemente corregido pues no aparece tachadura alguna—, de letra ágil y clara —como antes de uno de los cambios educativos más o menos recientes quitara de los programas la enseñanza de la caligrafía, lo que propició que los chavos de hoy, y los ya no tan chavos, los chavirrucos, sean del todo incompetentes también para hacer una línea en la que puedan reconocerse. Es un acierto de los autores y de los editores presentar así el texto, acompañado por delicados dibujos del animal marino y de barcos y de algunas otras cosas que vienen a cuento. En la parte final, y para que no haya pretextos, se incluye, de manera apretada y clara, el mismo texto tipografiado al uso. De ballenas y de hombres es a las claras un libro hecho por el mero gusto, y se lee y se mira con verdadero gusto y mucho interés. Así me ha ocurrido, a mí que soy el más terrestre de los moradores del planeta, pues me ha remitido sin dificultad y mediante suave pero inapelable fuerza de atracción a andar sobre las olas y desde luego a recordar vivamente, vivazmente la Moby Dick siempre presente y a personajes ahora menos frecuentados pero poderosos por igual, como Aristóteles, nada menos. Es un libro ilustrativo, más por lo que dice con palabras que por los dibujos que reproduce, dibujos todos de singular fortuna, hechos con sutileza y gracia, y que sirven de manera perfecta para lo que han sido concebidos y expuestos: para ser música de acompañamiento, una suave música (que hace pensar más en Haydn que en Juventino Rosas, por lo demás). Es un texto que corre a la velocidad de una embarcación de buen motor y que nos lleva esquiando por el mundo de las relaciones de antiquísimo origen de los hombres con las ballenas inmensas. Se trata de relaciones de todo tipo, de las de sobrevivencia y de mercado, las del comercio bien organizado merced a viajes transatlánticos (que realizaron en cacería marina nada menos que los vascos, por ejemplo y para sorpresa mía, tan ignorante en estos mares), y también de las relaciones que las redes de la imaginación han tendido bien pertrechadas con arpones acertados (es inmejorable la imagen de los marinos que se desembarcan en el lomo de una ballena y encienden allí una fogata). Se trata pues de un gran libro, homenaje a la literatura que no tiene más razones que las de la alegría y el gusto, la curiosidad y el conocimiento, la prosa sencilla y eficaz y el trazo artístico delicado y grácil. Hay que decir por último que detrás del nombre Dr. VAM está el buen e injustamente parco escritor mexicano Víctor Alfonso Maldonado. Gloria, la otra autora, es su hija. ¿Quién hizo las ilustraciones? No hallo en el libro la señal.

Gloria y Dr. VAM, De ballenas y de hombres. Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, México, 2011; 90 pp.