Enrique Aguilar R.
A partir de conceptos y planteamientos de Eugenio Trías, Américo Vallejo, Néstor Braunstein, Sigmund Freud, Carlos Castilla del Pino, Zlavoj Zizec, Jaques-Alain Miller, Marie-Héléne Brousse, Antonio Di Caccia y Jacques Lacan, entre otros teóricos del psicoanálisis, y tomando como base la biografía novelada Frida Kahlo: Autorretrato de una mujer de Rauda Jamis, más los libros Frida: una biografía de Frida Kahlo de Hayden Herrera, Una vida abierta de Raquel Tibol y Diario, autorretrato íntimo, escrito por la propia Kahlo, la maestra en teoría psicoanalítica Martha Laura Tapia Campos elaboró el volumen El espejo de Frida Kahlo que empezó a circular a mediados del año 2012, que recientemente hemos dejado atrás. En su libro, Tapia Campos analiza algunos hechos relevantes en la vida de la famosa pintora mexicana para plantear cuál pudo ser el sentido que sus enfermedades —de niña padeció poliomielitis, lo cual le dejó baldada una de sus piernas— o sus accidentes —en su juventud un tranvía embistió al camión en el que ella iba y al hacerlo a ella la dejó muy malherida, luego sufrió un aborto y múltiples operaciones— o sus vivencias —la discriminación por ser hija de un extranjero, el amor, primero, y luego el abandono de su primer gran amor que fue el escritor Alejandro Gómez Arias; la pasión que ella sintió por el pintor Diego Rivera, y las infidelidades de éste, incluida una con Cristina, la propia hermana de Frida— le imprimieron al carácter y las acciones de esta mujer, parte de lo cual, explica Martha Laura Tapia, se refleja en sus cuadros. La parte más arriesgada de El espejo de Frida Kahlo es en la que su autora hace deducciones psicoanalíticas sobre la Kahlo, a partir de la biografía novelada de Rauda Jamis. Sin embargo, ella se refiere a ese punto con claridad al señalar que: “Las referencia que tomo de este texto, aunque pueden ser producto de la creatividad de Jamis, ilustran muy bien mis referencias teóricas”. A partir de esa advertencia, que cada quien saque sus conclusiones al menos en cuanto a los datos provenientes de tal fuente. Una vez que ha elaborado lo que podría denominarse como su esquema conceptual sobre el placer, el dolor, la culpa, el complejo de Edipo, la castración, el narcisismo, el síntoma, el gozo, la neurosis y el desprecio, entre otros conceptos, a partir de la combinación de referencias biográficas sobre la existencia real o inventada de la Kahlo, con múltiples referencias teóricas, Tapia Campos pasa a la parte más interesante de su libro que es el “psicoanálisis” de varias pinturas de Kahlo como “Autorretrato con traje de terciopelo”, “Frieda y Diego”, “Mi nana y yo”, el muy dramático de “Mi nacimiento” y el no menos cruel, pero a la vez sarcástico de “Unos cuantos piquetitos”, el complejo “Recuerdo del corazón”, “Las dos Fridas”, “Autorretrato con pelo corto”, “Pies para qué los quiero” y “¡Viva la vida!”. Sobre este texto, el difunto maestro Antonio Delhumeau señaló: “El libro […] nos abre a una apuesta compleja, fascinante: la interpretación psicoanalítica de la vida y la obra de la gran pintora mexicana, entendidas de un modo dialéctico: el arte desde la biografía y la existencia de Frida al través del significado y el alcance de su creación”. Por su lado, el crítico Andrés de Luna, en una muy generosa cuarta de forros dice: “Si a veces se quiere ver a Frida como una simple personalidad folclórica, lo que hace Martha Laura Tapia es utilizar los referentes del psicoanálisis para establecer las coordenadas para estudiar una personalidad atrapada en uno y mil fantasmas. Lectura magnífica, este trabajo habla de un texto cuya virtud mayor radica en convertir la biografía en un asidero del cual brotan los símbolos y sus posibles interpretaciones”. Por último, va aquí una de las conclusiones a las que llega la autora del libro que ahora nos ocupa: “¿Qué hubo en el cuerpo de Frida que la hizo destruible, deteriorable, frágil? Es el goce que se plantea en la teoría psicoanalítica, que consiste en no sentirse a gusto con el propio pellejo y sentirse más bien a gusto con el mal, con lo que hace sufrir. Freud lo relaciona con el masoquismo. Es en cierto modo que el sujeto se sienta bien con el mal, a gusto con lo que le hace daño”.
Martha Laura Tapia Campos, El espejo de Frida Kahlo. Comunicación y política editores, México, 2012; 104 pp.
