El cardenal Jozef Glemp, quien desempeñó un papel clave en la caída del régimen comunista en Polonia en los años 80, murió en un hospital de Varsovia tras padecer una enfermedad terminal.

El arzobispo emérito de Varsovia tenía cáncer de pulmón, indicó la agencia de noticias polaca PAP y había caído enfermo en 2004 cuando renunció a la Conferencia Episcopal de Polonia, que presidió durante 23 años.

Horas antes de anunciar su fallecimiento, el arzobispo de Varsovia, Kazimierz Nycz, había pedido a los fieles rezar por la salud de Glemp, tras señalar que su condición se deterioraba rápidamente.

Jozef Kloch, portavoz de la iglesia, indicó en un comunicado que Glemp murió la noche del miércoles en Varsovia.

Glemp, quien padeció la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial, estuvo al frente de la iglesia en un momento crítico de la historia de Polonia, un país mayoritariamente católico.

Sus años de liderazgo en gran parte coincide con el papado de Juan Pablo II, que fue elegido al frente de El Vaticano en 1979.

En los años siguientes, la iglesia disfrutó de gran influencia en Polonia gracias a la autoridad de Juan Pablo II y a su papel que desempeñó para inspirar al movimiento Solidaridad de Lech Walesa que contribuyó a la caída del régimen comunista en 1989.

Un momento clave para Glemp como líder de la iglesia se produjo en 1981, cuando las autoridades comunistas impusieron una política represiva para aplastar el movimiento de Solidaridad.

Aunque en su momento, Glemp fue criticado por no enfrentar al régimen con fuerza, su tarea de conciliador entre las autoridades comunistas y la oposición evitó un derramamiento de sangre.