Considero el nuevo embajador en Washington, Eduardo Medina Mora, que en este segundo mandato del presidente Barack Obama, se podría abrir una “gran ventana” de oportunidad para avanzar hacia una eficaz reforma migratoria que beneficie a millones de connacionales que residen de manera irregular en Estados Unidos.
Recordó para ilustrar la magnitud del tema, que actualmente hay por lo menos 11 millones de habitantes en la Unión Americana nacidos en México, y que de ellos, más de la mitad no cuentan con papeles migratorios necesarios para tener una residencia legal en el vecino país.
En la conversación, el nuevo representante ante el gobierno de Washington, se refirió a diversos temas de la agenda bilateral, y en principio dijo no ver “narrativas catastrofistas” sobre México en ese país.
Sostiene que la relación con Estados Unidos es “pluritemática”, mucho más grande y amplia que el mero asunto de la seguridad. “Eso sí, sin desestimar el problema”, admitió.
Medina Mora, quien ha desempeñado distintos cargos, desde director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), pasando por la titularidad de la Procuraduría General de la República, hasta embajador de México en Londres, señaló que la cooperación antinarco con EU no comienza con la Iniciativa Mérida, y que ésta ha “madurado” hasta encontrar mecanismos más eficaces.
El embajador se refiere a los retos que ambos países deben sortear, obviamente, dijo, el tema migratorio es uno de ellos, pero otorgó especial importancia al comercial y a la integración económica que a su juicio, es cada vez más creciente.
Recuerda que la balanza entre ambos países asciende a los 500 mil millones de dólares, y que ello muestra el dinamismo de la relación, y de la importancia de seguir empujando sobre este tema. Hace énfasis en la creciente llegada de inversionistas de EU a México y del arribo masivo de turistas al país.
A estos dos sectores lo considera como aliados de México, lo que le permitirá desplegar una diplomacia más efectiva en esta materia.
“(EU) no puede darse el lujo de no tener a un México próspero, seguro y sólido”, expuso.
El acento va a estar en el espectro completo de la relación. Todos los temas son importantes y relevantes. Obviamente hay acentos y prioridades por tema, por geografía y por momento (…) no se puede ignorar ningún aspecto de la relación, porque al final todos están profundamente implicados y concatenados.
En este segundo mandato de Barack Obama, ¿cómo visualiza la posibilidad de que se avance más en el tema de la reforma migratoria?
Ciertamente hay una gran ventana de oportunidad, el peso de los votantes hispanos en la última elección de noviembre fue evidente, y está muy claro que en la dinámica demográfica, del crecimiento de los hispanos en Estados Unidos, su peso como votantes va creciendo y esto no puede ser ignorado por ningún actor político en ese país.
Explicó que en el censo realizado en 2010 se contabilizó una población de 308 millones de habitantes en Estados Unidos.
De los cuales, 52 millones eran de origen hispanos. De estos, recordó, 31.7 millones se dijeron de origen mexicano. De esta cifra, 11.6 millones habitantes son nacidos en México, precisó el nuevo embajador de México en Estados Unidos.
