Gerardo Yong
Sudáfrica puede ser calificado como una potencia media emergente, con un gran desempeño tanto a nivel local como en los escenarios regionales e internacionales. La catedrática del Colegio de México, Hilda Varela, especialista en temas sobre Africa, consideró que ese país cuenta con una economía diversificada y compleja, que tiene tres grandes pilares: la minería, la industria y la agricultura moderna.
“Sus productos industriales son de alta calidad y pueden competir en el mercado internacional con excelentes perspectivas. Cuenta con cuadros altamente calificados, prácticamente en todos los sectores. Desde la formación del primer gobierno postapartheid (1994), Sudáfrica ha llevado a cabo una actividad diplomática muy dinámica y plural, buscando mediar en la solución pacífica de conflictos (principalmente en el continente africano), como sede de congresos de importantes foros multilaterales y ocupando el puesto de miembro no permanente en el Consejo de Naciones Unidas”, indicó.
Un mercado desconocido
Para esta experta, que ha visitado en varias ocasiones ese país y a menudo se refiere como una nación poco conocida para los mexicanos, Sudáfrica ha sido uno de los principales artífices de la nueva organización continental -Unidad Africana- y del documento conocido como NEPAD por sus siglas en inglés (Nueva Asociación para el Desarrollo de Africa).
“A todo esto habría que agregar su poderío militar (aunque en forma voluntaria ha sido reducido el presupuesto de defensa y los contingentes militares). Hoy en día es una pieza clave en la construcción de la nueva arquitectura mundial”.También destacó las profundas secuelas de siglos de explotación basada en el color de la piel: amplios sectores de la población de piel negra marginada de los beneficios del desarrollo del país (alto grado de analfabetismo o escolaridad mínima, malas condiciones de vida, dificultades de acceso a servicios de salud, educativos, etc.); lo que representó una marcada diferenciación social entre la gente de los sectores socioeconómicos más altos y los sectores poblacionales más pauperizados y sectores de la población -predominantemente de piel negra- el cual es cada vez más impaciente ante la escasa mejoría en sus condiciones de vida, entre otros problemas.
Productos seudomexicanos
Respecto a potencial del mercado sudafricano para los empresarios mexicanos, Hilda comentó que existen sectores con alta capacidad de compra. “En Sudáfrica hay algunas personas -no siempre de origen mexicano- que han incursionado a veces en muy pequeña escala en el mercado local, con mucho éxito, con productos mexicanos o “seudomexicanos”. Por ejemplo la cerveza mexicana es muy bien aceptada, hay mexicanos que producen tortillas, originalmente para los pocos mexicanos residentes allá, pero que tiende a extenderse a sectores sudafricanos; embajadores mexicanos han denunciado la venta de una bebida alcohólica -muy popular en ese país- llamada tequila pero no es producida con agave azul ni es mexicana”.
Señaló que otros sectores factibles para los empresarios mexicanos podrían ser los zapatos de piel, los textiles, la industria de conservas mexicanas, entre otras.
Economía en crecimiento
Según reportes del Fondo Monetario Internacional (FMI) el poder económico de este grupo de naciones, incluyendo a Sudáfrica, sigue aumentando a tal grado que ha registrando el crecimiento más importante y sostenido de la última década. Debido a ello, les ha sido posible soportar mejor la crisis financiera internacional que las principales potencias mundiales como Estados Unidos y Japón, las cuales se encuentran en el nivel de endeudamiento más alto desde la Segunda Guerra Mundial. El FMI ha señalado que las estrategias del BRICS se han mantenido en una constante lucha contra la inflación y en favor de una flexibilidad monetaria; dos estrategias que les han permitido sortear problemas en sus cuentas corrientes.
Sudáfrica, ¿para qué?
En medio de este panorama, uno se preguntaría, ¿Por qué es conveniente mirar hacia Sudáfrica? Su mercado está lejos y está incluido en el BRICS, un bloque regional que, al parecer, todavía no logra conseguir el apoyo mundial para unirse a su modelo económico, pese a que es el más exitoso por el momento.
Basta y sobra saber que países como China, (que al igual que México se encuentra lejos en distancia) ha visto no sólo en Sudáfrica, sino en el continente africano, una gran oportunidad de negocios, principalmente en inversiones para la explotación de los vastos recursos naturales de la región.

