El estadounidense Garret McNamara ha dejado a todo el mundo con la boca abierta al surfear una ola gigante de más de 30 metros y pulverizar así su propio record mundial. La organización Guinness todavía tiene que certificarlo, pero todos los presentes coincidieron en que fue la ola gigante jamás surfeada.

Como todos los años McNamara y su equipo fueron  a Portugal, a la playa de Nazaré, donde suele haber olas enormes que, junto a las Big Jaws de Hawaii, son las más altas del mundo. En días pasados el hawaiano logró surfear una ola que para los expertos superaba los 100 pies, es decir, 30.4 metros de altura.

El surfista ya tiene en su haber el récord Guinnes desde 2011, cuando en esa misma playa montó una ola de 23.7 metros de altura. “No tengo ni idea de la magnitud de la ola. Fue mi descenso más largo, pero todavía no puedo decir si fue mas grande que la de 2011”, dijo el hawaiano a los periodistas en la playa de Nazaré.

McNamara, de 45 años, posee varios títulos Billabong XXL que premian a los que han surfeado las olas más grandes  y peligrosas en un año. La modalidad del surfeo para este tipo de olas consiste en que el surfista es arrastrado por una acuamoto hasta la cresta de la ola para que inicie el descenso por las colosales paredes solo con su tabla. La modalidad es extremadamente peligrosa. En 2012, además de ganar el premio por surfear la ola más grande, McNamara obtuvo el galardón a la caída más peligrosa por un resbalón en una pared de más de 15 metros en Jaws, Hawaii.

El país/redacción/bbb