Después de la crisis financiera internacional de 2008 que dio inicio a la recesión norteamericana e introdujo a la Unión Europea en su propia crisis económica, la tendencia internacional parece ir encaminada a socializar al capitalismo. La aprobación del plan fiscal de Obama gracias al cual “quien gane más pagará más” impuestos, agregado a la política del mandatario francés, Francois Hollande quien busca imponer un impuesto del 75% a quienes tengan ingresos superiores al millón de euros y el más reciente libro del Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz sobre el “precio de la desigualdad” para la sociedad norteamericana induce a pensar que hay una conscientización mundial sobre la importancia que tiene para la estabilidad económica y política de las naciones promover una repartición más justa de la riqueza.

En México, Enrique Peña Nieto esta por presentar una reforma fiscal que tendrá que ir en sintonía con la nueva tendencia, sobre todo por tratarse de un país con elevados índices de pobreza y marginación.