Ciudad del Vaticano, 28 feb (EFE).- “Gracias por vuestro amor y cercanía. Que experimentéis siempre la alegría de tener a Cristo como el centro de vuestra vida”, fue el último mensaje publicado hoy en la cuenta de Twitter del papa Benedicto XVI, @pontifex, pocos minutos antes de abandonar el Vaticano en helicóptero.

El portavoz vaticano, Federico Lombardi, explicó hoy en una comparecencia ante los medios que tras este tuit, la cuenta quedará a disposición del futuro pontífice.

Ayer Benedicto XVI envió el penúltimo tuit, en el que exhortó a los fieles a sentir la alegría de ser cristianos.

“Quisiera que cada uno de vosotros experimentara la alegría de ser cristiano, de sentirse amado por Dios, que nos ha enviado a su Hijo”, escribió, tras la audiencia pública de los miércoles, el último acto público de su pontificado en el Vaticano, que reunió en la plaza de San Pedro a unas 200.000 personas.

Respecto a la cuenta @Pontifex, el secretario del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, Paul Tighe, informó hoy de que la misma fue creada para uso exclusivo de Benedicto XVI y que permanecerá inactiva durante el período de sede vacante, el interregno que va entre la renuncia y la elección de su sucesor.

Tighe precisó que @Pontifex estará disponible para ser usada por el siguiente papa, “si él desea hacerlo”.

 

 

“Promete respeto y obediencia” al futuro papa

 

 

“Prometo respeto incondicional y obediencia al nuevo papa”, afirmó hoy Benedicto XVI ante los cardenales que se despidieron de él en el Vaticano, en su último día como papa.

“Entre vosotros está el futuro papa, al que prometo mi respeto incondicional y obediencia. Continuaré rezando, especialmente en estos días (del cónclave)”, afirmó Benedicto XVI, al que se le vio sereno, sonriente y relajado, en el discurso de despedida a los cardenales.

El papa Ratzinger, que a las ocho de la tarde de Roma (19.00 GMT) dejará de ser jefe de la Iglesia Católica, destacó la cercanía, solidaridad y consejos recibida de los cardenales en sus ocho años de pontificado.

Benedicto XVI abogó para que el Colegio Cardenalicio sea “como una orquesta, en la que la diversidad pueda llevar a una armonía acorde”.

El Obispo de Roma se refirió a la Iglesia y dijo que esta no es una “institución inventada por alguien, construida sobre una mesa, sino una realidad viviente, que vive transformándose aunque su naturaleza siempre es la misma, ya que su naturaleza es Cristo”.

También agradeció el apoyo y “consejos” dados por los cardenales en estos años y subrayó que “hemos servido a Cristo y a su Iglesia con profundo amor y entrega total”.

El papa se despidió de los cardenales en la monumental Sala Clementina. Asistieron un centenar y tras sus palabras departió uno a uno con todos los purpurados.

En algunos momentos se le vio reír con ganas, cuando algún cardenal, como el filipino Luis Antonio Tagle, de 55 años, el más joven de los purpurados, algo le dijo al oído.

En nombre de los cardenales, el decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano, le expresó “gratitud” por sus ocho años de pontificado y el ejemplo” que les ha dado en este tiempo.

El decano dijo que la voz de la Iglesia se escuchará en la tierra hasta que la voz del ángel del Apocalipsis proclame “el tiempo se ha acabado, se ha cumplido el misterio de Dios”.

“Terminará así la historia de la Iglesia junto a la historia del mundo”, precisó el purpurado.

Este ha sido el único acto, de carácter privado, previsto para hoy por Benedicto XVI en su último día de pontificado.

Esta tarde, tras el almuerzo, Benedicto XVI abandonará el Palacio Pontificio del Vaticano y se trasladará a la villa Pontificia de Castel Gandolfo, a una treintena de kilómetros al sur de Roma, donde se alojará hasta que estén acabadas las obras de restauración del convento de monjas de clausura existente dentro del Vaticano, donde vivirá.