Afirmó la Auditoría Superior de la Federación que en los últimos 30 años las políticas públicas de combate a la corrupción han fallado, ya que a pesar de tener claridad sobre sus causas, no se avanza en sus soluciones ni en la generación de una cultura eficaz de respeto al uso de recursos públicos.
Recordemos el día de ayer la ASF hizo entrega a la Cámara de Diputados el informe de revisión de la Cuenta Pública 2011.
Por su parte el Auditor Juan Manuel Portal informó que se interpusieron 134 denuncias penales, principalmente en Agricultura; Reforma Agraria;
Comunicaciones y Transportes; IMSS; ISSSTE; CFE, y gobiernos estatales.
La Auditoría indicó que en las últimas tres décadas, los principales factores que se asocian a la corrupción son: la falta de control de la gestión pública, la carencia de un servicio civil de carrera para los servidores públicos y una escasa racionalidad en la aplicación del gasto.
Evidenció que el gobierno federal “no definió ninguna área de oportunidad en materia de la armonización legislativa con los convenios internacionales anticorrupción y con la protección del patrimonio nacional” a nivel federal, estatal y municipal, para prevenir, detectar, investigar y sancionar los actos de corrupción.
Conforme a lo presentado, los mecanismos e instancias de control existentes presentaron un enfoque correctivo, porque no se orientaron a detectar específicamente las prácticas de la corrupción, sino a verificar el cumplimiento estricto de la normatividad.
Sobre los órganos de control no habían desarrollado las capacidades para prevenir conductas irregulares ni para consolidar los objetivos anticorrupción que se les asignó; ello aunado a su falta de independencia debido a su relación jerarquizada al interior del Ejecutivo federal.
