Tienen sedas (unas prolongaciones pilosas que salen del caparazón) muy largas y pinzas dobles, y su estudio ha permitido agregar un nuevo género compuesto por cinco especies al subfilo de los crustáceos. El descubrimiento llevado a cabo por expertos del Centro de Estudio Avanzados de Blanes y la Universidad de Barcelona (UB) es una muestra del potencial de nuevas especies que quedan por conocer. Se calcula que solo se conoce entre el 10 y el 20 por ciento de los crustáceos existentes.
Los investigadores, según explica la web de comunicación científica SINC habían recolectado y estudiado diferentes especímenes de crustáceos durante expediciones recientes a Madagascar, Nueva Caledonia, Vanatu, Filipinas y la Polinesia Francesa. Al estudiarlos pudieron observar los rasgos comunes entre sí, y diferentes del resto, que les ha llevado a establecer este nuevo género (el penúltimo nivel dentro de las clasificaciones taxonómicas).
ElPaís/redacción/bbb
