Un descenso en la disposición  de agua por persona en México debajo por el promedio mundial niveles de contaminación ambiental fuera de la norma. Infraestructura insuficiente para el manejo de residuos peligrosos y esfuerzos atomizados en la gestión ambiental son los resultados peligrosos y esfuerzos atomizados en la gestión ambiental, resultados de la evaluación de la Política Pública Ambiental que presentó la Auditoria Superior de la Federación (ASF)

Entre el 2009 y 2011 la disponibilidad media anual del liquido decreció, en promedio anual 3 por ciento en acuíferos y 8.7 en cuencas mientras de 1998 a 2011 el agua renovable per cápita cayó 2.7 por ciento en promedio anual Este volumen 3 mil 983 metros cúbicos ; a pesar de esta situación se otorgaron más concesiones de aprovechamiento.

Hay 176 acuíferos deficitarios, para los cuales se fijaron estrategias homogéneas, sin considerar la problemática particular de cada uno pero además en 2011  en 98 98 de estos acuíferos la Comisión Nacional del Agua (Conagua) otorgo concesiones por volumen de 46.6 millones de metros cúbicos. Lo que aumentaría el déficit.

Con datos del Consejo Nacional de Población a 2010 según el volumen de agua renovable para el periodo 1988-2030, “el índice per cápita para el 2030 se reducirá a 742.1 metros cúbicos, lo que significaría que el volumen de agua renovable por cada persona se reduciría seis veces, lo cual revela su trascendencia como un asunto de seguridad nacional”.

En el análisis de la cuenta pública 2011, ASF realizó una auditoría de desempeño a la Conagua sobre gestión integral de recursos hídricos para fiscalizar el manejo integral del agua y verificar el cumplimiento de sus objetivos y metas, sobre la Política Pública Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

La ASF, en relación con la política ambiental indica que de acuerdo con el análisis de resultados derivados de la fiscalización superior de las Cuentas Públicas de 1989 a 2011 en materia de aire, a pesar de que su calidad ha mejorado en las principales ciudades del país y se han mitigado las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera, los niveles de contaminación siguen fuera de la norma, sobre todo el ozono en 16 ciudades, y la mitigación de GEI no ha logrado niveles que reduzcan las afectaciones a la población por la alteración climática.

Aunque en 2009 se diseñaron dos programas para prevenir y controlar la contaminación de suelos por residuos sólidos, de manejo especial y peligrosos, para 2011 esta política no ha contribuido a la reducción de la afectación, ocasionando que 36.8 por ciento de los residuos peligrosos no se sometan a un proceso de aprovechamiento y tratamiento, y 63.8 por ciento de los residuos sólidos se envíen a basureros municipales, sin someterse a un proceso adecuado.