Gerardo Yong

Un nuevo bloque ha hecho su aparición: el MIST (México, Indonesia, Sudcorea y Turquía). Se trata del nuevo acrónimo creado por la firma Goldman Sachs. Esa misma que hace once años sacara a la luz el famoso y tan bien conocido BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Sólo basta recordar cómo este producto hizo movilizar hacia esos países las inversiones del capital especulativo, que gusta de desplazarse a los lugares donde pueden lograrse ganancias a corto plazo y sin comprometerse demasiado. En su momento fue considerado como el milagro financiero de los mercados emergentes, por lo que el flujo de dinero fresco hacia esos destinos no tardó en reubicarse en esas partes del mundo, pero este auge sólo le duró unos cinco años, ya que las crisis de 2007 y 2008, así como las complicaciones económicas de Europa de 2010, se encargaron prácticamente de debilitarlo a voluntad.

A principios del 2012, esta misma firma calificadora propuso al MIST como un nuevo eje que podría subsanar las fallas del actual descalabro económico mundial. Se trata de otro bloque integrado por cuatro de los países emergentes más avanzados hasta el momento. Aquellos que aparentemente no han sido contagiados por la crisis global y por los cuales Goldman Sachs asegura que pueden ser buenos destinos para colocar activos sin mayor problema, sobre todo, ante las notables expectativas de crecimiento que han mostrado en los últimos años.

Con este nuevo acrónimo, el optimismo financiero parece tener un nuevo canal de atención en momentos en que todo el mundo espera una solución a los problemas que la economía global está viviendo actualmente y que, probablemente, se extienda al menos durante la actual década, según informes del Observatorio Económico de Francia.

Uno se preguntaría: en medio de la crisis que afectan a Estados Unidos y Europa, y tras una bonanza incipiente del BRIC que duró menos de una década, ¿podría el MIST ser una solución a los problemas de la economía mundial o se trata de un bloque más con caducidad incluida que debe someterse a la prudencia internacional?

“La Nueva China”

Goldman Sachs hace ver a México como si fuera la “Nueva China” de la segunda década del siglo XXI. Incluso no duda en afirmar que “debería de ser un beneficiario natural del cambio de paradigma económico en China, heredando parte importante de la fortuna manufacturera de ese país”. En el trasfondo, la firma evaluadora decretó de esta manera que el nuevo bloque MIST es más bien un eje manufacturero, aparentemente liderado por México, cuya finalidad no consistirá en otra más que en abastecer al mercado estadounidense. Por su parte, Sudcorea sería el bastión tecnológico y el único de los cuatro que cuenta con una economía mucho más estable que el resto de los integrantes, donde se incorporan Indonesia y Turquía como dos países que apenas están asomándose a una economía global.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia realiza análisis y monitoreo financiero que no sólo incumben a ese país, sino a otras potencias económicas como Estados Unidos y Japón. Sus prospectivas han sido de gran utilidad para determinar hacia dónde se dirige la economía mundial. Ese centro de investigación ha señalado que, mientras el mundo desarrollado, es decir, Estados Unidos y la Zona Euro, estén en problemas, las importaciones del resto del mundo disminuirán, frenando la aparente ventaja de aquellos países que veían en esta crisis actual una forma de recuperarse de sus problemas macroeconómicos.

En una comparación superficial, se puede afirmar que el MIST aún sigue mostrando desventajas frente a un supuesto debilitado BRIC, el cual sigue mostrando una superioridad evidente, ya que su Producto Interior Bruto (PIB) mundial es de 13.5 billones de dólares frente a los 3.9 billones de dólares anuales del MIST. Esto es menos de un tercio de lo que aportan sus rivales. Basta mencionar que tan sólo China cuenta con más del 50 por ciento del PIB creado por el grupo.

Si hablamos de potencial de mercado por población, el BRIC sigue superando al MIST, ya que cuenta con 2.900 millones de personas, mientras que el segundo  apenas si llega a 500 millones de habitantes.

La única ventaja del MIST radica en que sus recursos humanos son más jóvenes que los del BRIC, lo que supone una mano de obra más barata y activa (aunque no por ello, significa que sea más calificada) que en otros países, incluyendo a Estados Unidos, Europa y Japón. Esto, en momentos en que China atraviesa por un notable envejecimiento de su población, debido al cambio de estilo de vida de sus habitantes que ahora buscan más comodidades personales que una vida familiar plena.

Sin lugar a dudas, el nuevo bloque financiero, liderado México, se enfrentará a muchos desafíos antes de poder robustecerse como el nuevo eje financiero global, sobre todo a las políticas y reformas que se puedan implementar para elevar la productividad mediante sectores prioritarios como la educación, energético y laboral. Según analistas internacionales y diplomáticos, sólo de esa manera se podría lograr un avance notable en el desarrollo sustentable y no solamente quedar como un país maquilador de productos integrante de un acrónimo de dudosa longevidad.