La tercera edición del salón de Qatar contó con una primicia mundial. Se trata del W Motors Lykan Hypersports, un deportivo al que algunos ya le han bautizado como el Ferrari del desierto.

Entre sus principales señales de identidad destacan principalmente dos. La primera es que es uno de los coches más caros del mundo—el más caro según sus constructores—.En concreto, el W Motors Lykan Hiperports está a la venta por un precio de alrededor de 3.4 millones de dólares. El otro argumento de su exclusividad es que por el  momento las unidades que se fabricarán están contadas con los dedos de la mano. Sus creadores afirman que solo se construirán siete coches en los próximos meses.

No obstante, nos hemos hecho una pregunta ¿quien está detrás de este coche? Para responder a esta pregunta habló el presidente de W motors. Su nombre es Ralph Debbas, un joven emprendedor que previamente trabajó en Aston Martin. Con un discurso bien aprendido, Debbas no se sale del guión. Respecto a la creación de la empresa— sólo afirma que tiene su base en Líbano.

Debbas continuamente da a conocer que empresas como Magna Steyr han colaborado en el desarrollo de este coche. Y además no deja de agradecer el trabajo de su equipo y sobre todo de reconocer que el coche  presenta un diseño increíble.

¿Entonces W motors solo fabricará los coches si hay peticiones en firme? ¿Quién compraría un coche por  ese dinero si no ha rodado un solo kilómetro con el para probarlo?

Estas preguntas tienen como respuesta dos únicas palabras: Oriente Medio. Y es que aquí, en ciudades como Doha—capital de Qatar— o Dubai no es que falte precisamente el dinero. No todos sus habitantes son ricos, pero sí podemos decir que hay una gran minoría que es multimillonaria. Si a esta riqueza añadimos además que a los habitantes de estas ciudades les gustan los coches es cuando  entendemos esta mezcla explosiva.

En cuanto al automóvil lo realmente llamativo del modelo, además de su diseño, es que incorpora unos faros delanteros con diamantes incrustados y unos asientos de piel cosidos en oro. Además, Debbas afirma que, como se construye a mano, puede ser tan exclusivo como el cliente quiera.

Jose Luis Cano/Elmundo.es/redacción/bbb