Un hombre entregado a su país,al conocimiento,a la UNAM a los jóvenes; un gran poeta y traductor , destacado trabajador e incansable de las letras,así lo definió la investigadora Liliana Álvarez al escritor Rubén Bonifaz Nuño (1923-2013),quien falleció ayer en su casa de la Ciudad de México, a los 89 años de edad.
La estudiosa que siguió de cerca al doctor en Arte y Cultura Clásica desde hace 25 años , cuando se integro al Seminario de Estudios para la descolonización de México, que el fundo “para que los mexicanos nos sintiéramos orgullosos de serlo y lucháramos contra las fuerzas que nos hacen sentir todo lo contrario”.
Las puertas de su oficina siempre estuvieron abiertas para escritores, rectores y estudiantes, a pesar de haber perdido la vista seguía asesorando la tesis, publicando un libro por año y traduciendo griego y el latín.
Murió tranquilo, con él se encontraba su secretaria con la que tenía una relación padre-hija, siempre lo acompañaba. Tenia todos los servicios de salud y espirituales que necesitaba, la muerte siempre es triste pero a la vez es una bendición un transito alegre hacia el creador.
Los restos mortales del poeta veracruzano que estudió derecho en la UNAM, entre 1940 y 1947, serán velados hoy en la funeraria Gayosso del a colonia del valle y que mañana serán incinerados.
En un comunicado que dio la UNAM y Conaculta, tras lamentar la muerte del académico de la lengua, confirmaron que “por acuerdo de Rafael Tovar y de Teresa, titular de Conaculta y de José Narro Robles, rector de la UNAM se anunciará en breve un homenaje nacional organizado y convocado por ambas instituciones”.
Expresó Tovar y de Tersa hoy México pierde a uno de sus grandes poetas y humanistas que nos introdujo al camino de los clásicos en la colección de Graecorum et Romanorum ,Sófocles, Aristóteles y muchos autores más.
