José Narro, Rector de la UNAM, dijo que la violencia no tiene cabida en esa casa de estudios y aseguró que desde la Rectoría se actuará con firmeza, con prudencia y apego a la legalidad, ante los hechos ocurridos en el Colegio de Ciencias y Humanidades.
“El grupo que indebidamente retuvo las instalaciones debe dar muestras de compromiso universitario y comprender lo que ha sucedido. Sólo de esta forma se podrá iniciar una revisión fidedigna de lo ocurrido. Todo se puede analizar, todo se puede debatir, todo se puede resolver, menos la violencia irracional en contra de los universitarios. En esto no vamos a transigir. La violencia no tiene cabida en nuestra institución”, así lo comento el rector.
Narro hizo un recuento de los hechos violentos en el CCH Naucalpan los días 1 y 5 de febrero, en los cuales, dijo, estudiantes lesionaron a trabajadores, dañaron instalaciones y pusieron en riesgo la integridad de la comunidad, por lo cual fueron expulsados.
Luego, sumaron sus exigencias de reinstalación a la marcha efectuada el 6 de febrero, en la que se expresaron consignas contra el Plan de Actualización a este Colegio y derivaron en la toma de la dirección General del CCH.
“Resulta indispensable distinguir entre la protesta en el terreno académico y político que es totalmente válido, a la agresión a integrantes de la comunidad, la destrucción de instalaciones, la sustracción de bienes personales e institucionales, la puesta en riesgo de la integridad física de otros universitarios que debe rechazarse con toda energía y sin consideración alguna”, puntualizo.
Ante este escenario, dijo, las autoridades universitarias deben actuar con prudencia.
Sin embargo, reconoció que por estos hechos la imagen de la Universidad ha sido afectada de nueva cuenta, pero de ninguna manera corresponde a la que cotidianamente se realiza por sus académicos, estudiantes, trabajadores y egresados.
“Por supuesto que muchos universitarios nos sentimos agraviados por la actitud asumida por unos alumnos y en especial por la intervención de personas ajenas a la comunidad.
“De igual manera, algunos nos sentimos afectados por la incomprensión de quienes asumen una actitud ligera y superficial, por decir lo menos, cuando expresan que un problema como este puede resolverse fácilmente con la aplicación de la fuerza. Parece que las experiencias previas les han pasado de noche.
“A estos grupos les pido que reflexionen y les expreso que la Rectoría a mi cargo ha actuado y actuará con firmeza, pero con prudencia, con apego a la legalidad, pero sin extremismos equivalentes a los realizados al grupo violento”.
La comunidad universitaria, expresó, busca resolver un problema y de ninguna forma, agravarlo.
