El viernes pasado se realizó la detención y encarcelamiento por parte de la policía de Marsella, de dos gemelos idénticos, sospechosos de haber cometido seis violaciones y agresiones sexuales, aunque cada uno de los delitos fue, según las víctimas, obra de una sola persona.

Los gemelos arrestados son nacidos en 1988, se llaman Elwin y Yohan.

Cabe mencionar uno de los hermanos, el cual no tiene antecedentes penales, fue identificado por una víctima en las imágenes grabadas por las cámaras de un autobús urbano, pero al ver al otro gemelo la mujer no pudo determinar cuál de los dos hermanos fue el que le atacó.

La policía científica ha encontrado restos de su ADN común en las víctimas de sus ataques, que ocurrieron entre los pasados meses de septiembre y enero. El problema es que no puede determinar qué hermano es culpable de qué, porque son gemelos univitelinios (o monocigóticos) y una prueba corriente de ADN no despeja las dudas sobre su identidad. Para diferenciar con precisión a quién pertenecen las muestras, hace falta una prueba más compleja, que según la policía cuesta cerca de un millón de euros.

Aunque están seguros de que al menos uno de ellos es responsable, los investigadores no saben si todos los ataques son obra de uno de los dos hermanos gemelos o si el otro también intervino.