Carlos Romero Deschamps, dirigente del sindicato petrolero, pidió no hablar de los gastos y lujos que se le imputan, al afirmar que él tiene las manos limpias y no hay ningún problema si la ley lo llama porque está tranquilo cumpliendo con su trabajo.

Entrevistado en el Senado, negó que la detención de la ex lideresa magisterial, Elba Esther Gordillo, sea un problema con el sindicalismo mexicano, sino personal.

Insistió en que el gremio petrolero está trabajando tranquilo, porque tiene un compromiso con Pemex y todos los mexicanos.

Puntualizó que está dispuesto a rendir cuentas a los trabajadores, como lo marca la ley, porque aunque haya disidencia, en este caso manda la mayoría y ésta lo reeligió, porque en ese gremio hay tranquilidad laboral, armonía y no hay inquietudes.