Entrevista a José Antonio Crespo/Profesor e investigador del CIDE

Irma Ortiz

Elba Esther Gordillo, la temida líder vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, está sola. Luego de su detención el pasado martes acusada de delincuencia organizada y operaciones con recursos ilícitos ha visto en las últimas horas cómo ha perdido a sus principales aliados; legisladores y políticos que le deben el puesto, hoy se hacen a un lado. Incluso los miembros del Panal, partido que fundara y obtuviera su registro en 2005, corren para evitar ser entrevistados por los periodistas. Su familia se muestra apartada y cauta.

Fue una operación quirúrgica, sin filtraciones, donde se descabezó el sindicato más poderoso de América Latina —que agrupa a más de un millón de profesores—: Elba Esther Gordillo, quien forjara alianzas con políticos de casi todos los partidos, pero que particularmente se viera beneficiada durante las administraciones de Vicente Fox y de Felipe Calderón.

El SNTE, luego del terror y desconcierto que privó entre las filas de los seguidores de la maestra convocados el día 27, en Guadalajara, donde se celebraría una asamblea y se esperaba la presencia de Gordillo, ya eligió la tarde del miércoles a su nuevo líder Juan Díaz, quien tímidamente ratificó su apoyo a Gordillo.

Los gobernadores —algunos considerados muy cercanos a la lideresa magisterial y quienes le deben su triunfo— fueron convocados a la Secretaría de Gobernación y ya han ratificado su apoyo a la decisión del gobierno entrante.

El presidente Enrique Peña Nieto presentó en cadena nacional un mensaje donde declara que se llegará hasta las últimas consecuencias, respetando los derechos de los inculpados. Hasta ahora no hay marchas, o plantones, de quienes tenían que protestar —algunos más por compromiso que por convicción— para pedir la libertad de la chiapaneca.

Hoy, en opinión de expertos, sólo resta esperar a ver cuál es el manejo del gobierno para decirle definitivamente adiós a una de las políticas más poderosas y vengativas de los últimos tiempos y sobre todo que el relevo en el sindicato vaya más allá de cambiar un liderazgo por otro igual.

Sobre el tema, Siempre! entrevistó al analista político José Antonio Crespo, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económica CIDE.

 

Presidencialismo autoritario o verdadero avance democrático

Su visión sobre la detención de Elba Esther Gordillo: ¿en qué momento político se da?

Recién iniciado el gobierno de Peña Nieto, se recurre —me parece a mí— a una vieja práctica del PRI que es precisamente inaugurar el gobierno entrante con la captura de uno o dos peces gordos de la corrupción para fortalecerse, para hacerse respetar por otros grupos, para emplear la base de negociación para futuras reformas y para cobrar cierta legitimidad por desempeño; así lo venían haciendo los gobiernos del PRI desde hace mucho tiempo. Este hecho se inscribe dentro de esa práctica.

Dado que las condiciones son distintas a lo que había hace 20 años, quizá no se quede en eso sino que se tenga que tener un impacto más sobre la vía de la democratización; que no se vea como un golpe autoritario, un golpe de presidencia autoritaria, como lo era antes, sino el punto para hacer cambios más prospectivos hacia la democracia. Ésa es la oportunidad que tiene Peña, no quedarse solamente con el golpe como tal; sí le va a servir, es un recurso muy eficaz, pero para no ser comparado con el Quinazo de Salinas, o con Díaz Serrano por parte De la Madrid, que era simplemente la reafirmación del presidencialismo fuerte, incluso autoritario. Si quedara en esto, así se va a leer, simplemente está recuperando la fuerza del presidencialismo autoritario que se había perdido.

Si esto da pie, por ejemplo, para un cambio en el sindicato, un cambio sistémico, no sólo de personas, entonces se podrá leer como parte de la promesa de Peña Nieto de ir democratizando más el sistema político, e incluso él había mencionado directamente los poderes fácticos. Éste es un poder fáctico desde luego, hay otros, pero claramente ya se está cumpliendo esa promesa que está inscrita en el Pacto por México, de que nos vamos contra los poderes fácticos para recuperar la fuerza del Estado en varios temas, aquí claramente el de la educación.

¿Qué va a pasar?, depende de lo que siga, se podrá leer esto como un regreso al presidencialismo autoritario o como un punto de partida para un avance auténticamente democrático, que los gobiernos panistas no quisieron hacer; por eso contrasta ahora esta decisión, que ya llevábamos 12 años que, habiendo esperado muchos golpes como éste durante el panismo, no hubo ninguno.

Sí contrasta la eficacia y la voluntad de hacer cosas por parte del PRI, frente a la omisión total de los panistas, pese a que ellos habían ofrecido que irían mucho más allá que el PRI, pero aparte de su agenda democrática y que, por tanto, generaron expectativas, Fox incuso hablaba de llamar a cuentas a Salinas de Gortari.

Lejos de eso lo hizo su aliado político, pero no llamó a cuentas a nadie y contrasta el hecho de que haya sido a Elba Esther Gordillo a quien ahora se apresa, quien es justo la aliada más importante de los dos gobiernos del PAN, en donde se le encumbró como nunca antes, tanto en cargos, presupuesto e influencia política. Este golpe contrasta enormemente con los gobiernos del PAN y los deja francamente en ridículo.

La información que tenemos de la detención es que estuvo muy bien armada, ¿usted le ve salidas políticas a Gordill o está acabada?

Está acabada, no se habría tomado esta decisión si no tuvieran todos los elementos firmes para que esto no termine en un fiasco, como fue lo de Carlos Hank Rohn, que no lo hicieron bien, no lo prepararon bien y se les salió del huacal. Creo que los priistas están acostumbrados a hacerlo de otra manera, claro, ya no lo pueden hacer como antes, con cierta arbitrariedad o inventando cargos.

En este caso son cargos firmes, más no son novedosos, más los que vayamos descubriendo sobre la corrupción de Elba Esther Gordillo. Todo el mundo sabía de sus casas en el extranjero, de sus gastos estratosféricos…, simplemente están diciéndonos lo que ya sabíamos, pues ahí estamos fundamentando jurídicamente y esto es una decisión política. Fundamentos jurídicos los hay desde siempre, desde hace mucho tiempo, es una decisión política, pero fundamentada jurídicamente, creo que con solidez; sería muy raro que se les fuera de las manos y, en ese sentido, se puede decir prácticamente que Elba está terminada, que su poder político se acabó.

 

Repercusiones en el combate a la corrupción

¿Cómo queda el SNTE?, ¿qué salidas tiene hoy? 

No lo sabemos, es parte de la incógnita, ¿qué pasa con el sindicato?, ¿en qué se le quiere transformar?, si se va a sustituir simplemente un liderazgo con otro, en cuyo caso diríamos: ¡bueno!, ahora sí es como antes, simplemente poner un nuevo liderazgo ahora leal a Peña Nieto, no de confrontación, pero en realidad dentro de diez años vamos a saber de la misma corrupción.

No creo que lo vayan a hacer precisamente porque se va a identificar como un regreso al autoritarismo y un golpe meramente mediático, que no va más allá. Yo creo que las condiciones exigen otra cosa, considero que Peña Nieto lo puede leer de otra manera, bueno, lo está leyendo de otra manera y por lo tanto, supongo que habrá algo más, que esto va a repercutir en un cambio sistémico, a ver de qué tipo y hasta dónde en el propio sindicato.

Eso es lo que falta por ver, qué repercusión tiene sobre el sindicato, pero imagino que sí va a haber alguna repercusión positiva en términos de combate a la corrupción, de transparencia, sobre la democratización del sindicato, porque si no sería realmente estéril, sería simplemente un golpe estrictamente mediático, de popularidad política, pero que no rendiría ningún tipo de fruto en términos del avance democrático.

Si Peña Nieto está leyendo bien los tiempos —que creo que lo está haciendo—, esto tendrá que tener alguna repercusión positiva en términos del sindicalismo del magisterio, y a lo mejor de otros, pero por lo pronto, del magisterio.

Llamó la atención que la detención se hiciera un día después de la promulgación de la reforma educativa y cuando empezábamos a ver manifestaciones de protesta en distintos estados de la república… ¿la detención fue una medida de demostración de poder?

Seguramente, no es casualidad que se haya decidido ahora: vamos a cortar la cabeza antes de que estas movilizaciones cobren fuerza y generen un problema real. Si ya se tenía la decisión tomada de ir sobre Elba Esther como una posibilidad o como una opción, éste era el momento adecuado. Se promulga la reforma y se detienen las movilizaciones mediante la detención.

Que además las declaraciones de Emilio Chuayfett fueron muy claras…

Estaban marcando que venían contra Elba, es decir, no en el sentido penal, pero decir “¡la reforma va!, no vamos a dar la marcha atrás porque a Elba no le guste”, y ya se había visto un distanciamiento importante. Considero que las señales estaban, pero no sabíamos en realidad hasta dónde iba a llegar Peña Nieto, y de hecho muchos proponíamos que no se tenía que llegar hasta ahí, pero la decisión fue tomada en ese sentido. Creo que es positiva para Peña Nieto. Ojalá lo sea también para el país en su conjunto, para la democratización del sindicato, que no se quede efectivamente sólo en un golpe mediático.

 

Panal, partido en decadencia

¿Y cómo queda el Panal si pierde a su líder..?

Está personalizado ese partido y por lo tanto es muy probable que vaya debilitándose hasta quizá desparecer y perder el registro; por lo pronto lo tiene asegurado hasta el 2015, para participar en las elecciones intermedias, es decir tres años más, pero si ya no hay la movilización del sindicato, dirigida por Elba Esther Gordillo, quizá los maestros se desentiendan de ese partido y no logre los votos suficientes para lograr el registro.

Si lo logra, de cualquier manera ya será un partido en decadencia, ya sin ese liderazgo; todo el mundo sabía que era de Elba Esther Gordillo, era su partido, entonces se vendrá poco a poco para abajo o, a lo mejor, de golpe, dentro de 3 años, ya no hay registro.

Después de la pérdida de poder del SNTE, ¿cómo queda la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y otros grupos de poder cercanos al sindicato?

Se va a reconstituir todo, porque en general era un reflejo de estar a favor o en contra, controlado o no controlado, por parte de Elba Esther Gordillo. Desaparecido el liderazgo de Elba, va a haber una recomposición seguramente, que podrá ser reflejo también de los cambios que se quieran hacer con respecto al sindicato, con una nueva dirigencia o con la que ya hay; negociar, porque el sindicato no puede quedar como está porque tiene que haber cambios en la toma de decisiones, en la forma de nombrar liderazgos, que sea ya con voto secreto, por ejemplo, de control de corrupción, de mayor transparencia, del manejo de los dineros, de las cuotas de los profesores, que a lo mejor no van tan directamente a través del Estado.

Algo tendrá que cambiar y, a partir de ello, quizás se van a recomponer estos grupos, y la dinámica que se ha dado en el interior del sindicato, hasta ahora, irá cambiando, habrá una recomposición de las corrientes y de los grupos ahí dentro.

En esta ola de rumores se habla de que podrían estar ya en la picota algunos líderes de otros sindicatos, ¿ése sería el camino para algunos?

Es lo más deseable, desde luego que no sea una cuestión sólo por un problema político específico que en este caso es la reforma educativa, sino que formara parte de un programa; efectivamente decir: se acabaron los poderes fácticos de este tipo, los sindicatos de este tipo se van a componer de otra forma, y quizá se aproveche la situación y hasta el mismo golpe y la fuerza que le da Peña Nieto, para recomponer, por ejemplo, el Sindicato Petrolero y su liderazgo, con o sin un acto penal de por medio. Puede haberlo, pero también puede no haberlo, es posible que no dejen intacto el sindicato petrolero, pero a final de cuentas es otro poder fáctico que tiene que ver con otra reforma importante.

Es probable que venga algún otro tipo de recomposición o de movimiento dentro del sindicato aunque no necesariamente implique un acto penal contra Romero Deschamps.

Darle una salida política…

Darle una salida política, pero de cierta manera no podemos dejar al sindicato petrolero como tal, entonces lo de Elba se ve como algo personalizado, y no como parte de un programa de recomposición que es la mejor opción que tendría Peña Nieto; es decir, no era nada mas lo de Elba, no era lo de la reforma educativa, no eran diferencias personales…; es parte de un programa y lo vamos a hacer también con el Sindicato Petrolero, independientemente de que haya un acto penal, pero creo que sí tendría que haber un cambio de liderazgo acompañado de un cambio sistémico también dentro del Sindicato Petrolero.

¿Cómo ve el escenario a corto plazo?; ¿habrá manifestaciones de apoyo a favor de Elba Esther?

Manifestaciones como tal no, creo que no, habrá declaraciones, habrá movimientos, habrá reuniones de gentes del gobierno y sindicato del magisterio y desde luego que esto le abre a Peña Nieto más tiempo todavía, más capacidad de negociación para las reformas, más fuerza. Tiene fuerza y respetabilidad de parte de diferentes grupos políticos, más legitimidad de parte de la ciudadanía, y le va a permitir avanzar con mayor medida y con paso más firme hacia las reformas que faltan, pero respecto al sindicato habrá que ver qué repercusión tiene este golpe sobre la Constitución Sindical. Tiene que haber un cambio sistémico en favor de la transparencia y de la democracia; si no hay eso, el impacto mismo de la detención de Gordillo se va a diluir en poco tiempo.