Acción Nacional

Obdulio Ávila Mayo

El sábado 16 de marzo del presente año se llevó a cabo la Asamblea Nacional Extraordinaria número 17 del PAN. A este ejercicio democrático acudieron los delegados numerarios, militantes que resultaron insaculados para participar en la revisión del proyecto de reforma a los estatutos que deberán regir la vida interna del PAN y que deberán presentarse ante el Instituto Federal Electoral para participar en los procesos electorales.

El documento fue aprobado en lo general, pero la tarea quedó inconclusa, los panistas serán citados nuevamente para terminar de aprobar este conjunto de reglas que forma parte de los documentos básicos.

La Asamblea General, el máximo órgano del PAN se hizo escuchar en la Arena Ciudad de México. El presidente del partido será ahora electo por la militancia, quienes aspiren a dirigir a Acción Nacional a nivel estatal y a nivel nacional tendrán que buscar a más ciudadanos, a más militantes y al mayor número de liderazgos locales y aunque para muchos ésta puede ser la parte neurálgica de la reforma, la representación y la fuerza que se le ha dado a los estados y a la militancia para votar por los consejeros nacionales, la selección y la definición de los métodos de elección de los candidatos a cargos de elección popular también representan temas a los que hay que ponerles atención para entender la vida interna de Acción Nacional y el rumbo que se quiere tomar.

El PAN busca ser un partido más abierto, más conectado con la ciudadanía capaz de recuperar la confianza ciudadana sin perder la pasión, el compromiso y los principios que han caracterizado a su militancia.

Hablar de un partido huérfano o carente de guía por el simple hecho de que el presidente de la república ha dejado de ser panista resulta un análisis superfluo en el que buscan dar lectura a la historia y evolución de un partido muy distinto al que venció en el año 2000. Los cambios que ha sufrido el PAN han sido estudiados por muy pocos e incluso ha rebasado a algunos en el interior del instituto político.

Lo cierto es que este momento de cambios está lejos de ser una batalla perdida o un obstáculo imposible de sortear para un partido que ha tenido origen único y conocido, que se gestó en y por la democracia. Los debates y las diferencias han existido desde sus primeras horas. Los panistas han debido enfrentar fuertes dicotomías. Los panistas de la participación se enfrentaron a los que optaban por la abstención, los del diálogo contra los que apostaban por una mayor confrontación, los de la continuidad con los de la ruptura, los que apostaban por abrir más el partido y quienes preferían mayores candados.

Acción Nacional ha evolucionado a lo largo de 73 años y lo ha hecho sin necesidad de cambiar de nombre, de marca; puesto que la única marca que lo ha caracterizado ha sido la de la democracia. Los principios en los que cree y que defiende Acción Nacional se han adecuado conforme se han ampliado las demandas y necesidades de la ciudadanía, los derechos humanos, pero nunca se han disfrazado ni abandonado por pragmatismo político.

Acción Nacional busca renovarse, adecuarse a la realidad de un partido que dejó de ser gobierno a nivel nacional pero que es opción para millones de ciudadanos y que está comprometido con la transformación de México. Continuar dando resultados, creando ciudadanía y servir a México es la razón de Acción Nacional.