Patricia Gutiérrez-Otero y Javier Sicilia
A Bradley Manning y Julian Assange
El libro México en Wikileaks. Wikileaks en la Jornada, coordinado por Pedro Miguel, fue presentado en la Feria del Libro del Palacio de Minería el domingo 24 de febrero. Assange estuvo presente a través de Internet. El periodista hacker se declaró #yosoy132. El miércoles 27, el libro se presentó en la Universidad Iberoamericana Puebla. En la presentación en la Ibero Puebla estuvieron presentes Kristian Hrafnsson, uno de los colaboradores de Wikileaks, Pedro Miguel y María Eugenia Sánchez Díaz de Rivera. La asistencia de los estudiantes fue entusiasta y participativa al asistir a “la oleada de aire fresco” que aporta Wikileaks, como la calificó Sánchez. La investigadora añadió que gracias a las develaciones de esta organización “el poder y el orden no son omnipotentes”: el cerco del silencio se ha roto. El fenómeno de las redes sociales en Internet develó una de las mejores partes de su existencia: romper el orden de la verticalidad de la comunicación al exhibir secretos que los detentores fácticos del poder mundial no quieren que se sepan. Pedro Miguel fue quien por primera vez entró en contacto con Wikileaks cuando el periódico La Jornada lo envío a Inglaterra. Miguel precisó que la información brindada por esta organización tenía la capacidad para hacer saltar el sistema político mexicano, sin embargo, los medios masivos mexicanos decidieron ignorarla porque ellos forman parte de ese sistema. El periódico La Jornada se quedó solo, pero gracias a que se “ejerció el poder de la palabra y el poder de la verdad”, la información se está extendiendo. La información que Miguel recibió encriptada incluía, entre otras cosas —detalladas en el libro— que Estados Unidos puso a Calderón en la presidencia de México; que García Luna ofreció toda la información de seguridad a los Estados Unidos, que, en 2006, el obispo Sandoval Íñiguez pidió a Bush que “contribuyera” para que López Obrador no llegara a la presidencia. El islandés Kristian Hrafnsson, presencia apacible y poderosa, indicó que lo que ellos hacen es periodismo, no terrorismo, de lo que se les ha acusado. El hecho de que lo hayan considerado terroristas es una humillación, pues Wikileaks no atenta contra ningún ser humano, pero también es un orgullo, pues indica que realmente está haciendo periodismo. Por ello respondió a la pregunta de uno de los estudiantes sobre el miedo que siente de ser encarcelado que “No hay peor prisión que la ignorancia”. El periodista islandés pidió recordar que no sólo Assange ha sido perseguido, sino muchos más, entre ellos el soldado Bradley Manning quien en 2010, cuando tenía 25 años, filtró a Wikileaks información confidencial del ejército estadounidense sobre la guerra contra Irak y Afganistán, pues quería abrir un debate sobre el papel de su país en el mundo y sobre su política externa. Desde entonces este hombre ha vivido un infierno sin tener un juicio. Finalmente, Hrafnsson indicó que donde hay secretos, hay corrupción, por ello la chamba de Wikileaks es encontrarla y hacerla pública, pero para ello necesitan a la gente ya que es urgente luchar para que Internet sea libre. El espacio de esta entrega terminó, pero no el tema. Regresaremos para reflexionar sobre él. Además, opinamos que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, esclarecer los asesinatos de Juárez, luchar contra los monopolios nacionales y extranjeros, hacer justicia a las víctimas de la guerra, cambiar de sistema, pensamiento y corazón.
