Entrevista a Juan Carlos Romero Hicks/Senador

Moisés Castillo

A los panistas se les identificaba por ser decentes. Un partido ejemplar por su democracia interna y por la rectitud de sus gobernantes. Ahora el PAN atraviesa por su peor crisis desde que Manuel Gómez Morin fundara Acción Nacional en 1939. Nadie quiere cargar con el desprestigio que paradójicamente fue ganando cuando alcanzó el poder presidencial en el 2000. Hablar de Vicente Fox y Felipe Calderón es sinónimo de una alternancia fallida.

Algunos analistas como Jorge Alcocer señalan a Calderón como el gran protagonista que pretendió controlar el partido, pero sólo logró dividir a la militancia y a los cuadros blanquiazules.

“Queriendo imitar lo ocurrido en el PRI después de la derrota del 2000, el presidente Calderón pretendió tomar el control del PAN para, desde Los Pinos, pilotear la nave que se iba a pique; lo que logró fue polarizar y desatar la confrontación que mantiene postrado al panismo” (Reforma, 02-04-2013).

En un intento de seguir con el debate interno, el líder nacional del PAN, Gustavo Madero, propuso al CEN convocar a la reanudación de la XVII Asamblea Nacional Extraordinaria para que se terminen los trabajos de la reforma estatutaria y desarrollar el método del voto directo para la elección de la nueva dirigencia nacional.

En este sentido, el CEN aprobó que la Asamblea concluya sus trabajos correspondientes a reformar estatutos a más tardar el próximo 10 de agosto. Además aprobó la creación de una comisión para la elaboración de un proyecto que será puesto a consideración de los delegados.

Hay que recordar que en esa Asamblea que se realizó el pasado 16 de marzo —la cual se suspendió al final por falta de quórum— se decidió que los 400 mil militantes panistas elijan en votación directa a su presidente nacional. Esta medida también se aplicará a nivel estatal y municipal. Antes la elección del presidente del partido la realizaban los cerca de 400 integrantes del Consejo Nacional.

El dirigente panista, Gustavo Madero, puntualizó que la Asamblea aprobó en el Artículo 11, inciso b, un nuevo método para la elección de los presidentes del partido a niveles municipal, estatal y nacional, así como de sus comités por medio del voto directo.

En un comunicado aseguró que esa herramienta es un método completamente democrático con el que el PAN promoverá la participación directa de sus militantes para elegir, ya no sólo a los candidatos, sino también a sus dirigentes. Un ejemplo claro de esta crisis se puede ver en la próxima elección a gobernador en Baja California, bastión histórico del panismo. Un grupo de panistas encabezado por Luis Felipe Ledezma anunció su adhesión a la coalición Compromiso por Baja California, integrada por el PRI, PT, PVEM y Encuentro Social, para contender en los comicios del próximo 7 de julio. Este acto es para que los calderonistas no ganen el estado. El PAN carece de un capitán que enderece el barco y lo lleve a buen puerto.

Para el senador Juan Carlos Romero Hicks, el PAN debe impulsar su propia agenda nacional independientemente del Pacto por México.

“En lo personal no creo en los partidos de oposición. Creo que el PAN debe ser una fuerza constructiva para México y esa fuerza pasa por tener una agenda nacional. Si un partido que no encabeza gobierno le dice al partido en el poder «en esto coincido y te acompaño; en lo que no, propongo esto». Hay que tener madurez política.”

Momento para reflexionar

¿Por qué el PAN cayó en esta crisis interna que, para muchos, es la peor de su historia?

El PAN está en un momento de reflexión. Tiene que asumir con humildad y autocrítica quién es, de dónde viene, y hacia donde quiere llegar. En general, la sociedad tiene opiniones severas de todos los partidos políticos. Lo que Acción Nacional debe hacer son tres cosas. Primero: reconocer que su fuerza más importante es su motivación y sus valorares desde su fundación, asumiendo que el PAN no tiene como objetivo la búsqueda del poder sino la democracia y el fortalecimiento ciudadano. Si uno revisa los estatutos del PAN, en el artículo segundo, uno comienza a ver que hasta el séptimo punto se plantea buscar cargos de elección popular. No es buscar el poder sino servir de instrumento para la ciudadanía. Y es el único partido que desde su fundación en 1939 tiene consistencia doctrinal que se ha venido enriqueciendo.

Segundo: más allá de su fuerza interna y su propósito de ser escuela ciudadana, la fuerza política del PAN no está en sus miembros sino en la ciudadanía. Por eso el partido no tiene propietarios, el partido es un espacio de interés publico que se debe a la propia sociedad.

Tercero: tenemos que buscar modelos de gobierno más exitosos que propicien innovación, transparencia, cercanía, sensibilidad, sobre todo resultados con eficacia. Existen lugares donde hemos encabezado con éxito gobierno locales y el gobierno federal donde estuvimos dos sexenios. A veces hay que recuperar la conciencia histórica. Antes del PAN no había separación de poderes, no había respeto a la autonomía de los estados, no había derecho a acceso a la información…

¿Coincide con algunos panistas en que la intromisión de Calderón desde Los Pinos perjudicó al partido?

El presidente Calderón al ser el panista más visible merecía ser escuchado y hay varias historias sobre si intervino o no en la vida del partido. El presidente Calderón tiene su lugar en la historia del partido. Fue líder juvenil, secretario del partido, dirigente, legislador y presidente de la república. Más allá de esto, hay que entender que el PAN tiene varias características únicas, y ojalá que los demás partidos las tuvieran. La doctrina no se ha cambiado, es el único partido que tiene un padrón público, es el único que hace convocatorias abiertas a la sociedad para la selección para cargos de elección popular. En otros partidos es el dedazo o el gran Tlatoani quien decide. El PAN está en una esfera de cristal. La línea es no dar línea.

¿Por qué le gustaría dirigir el PAN?

En Acción Nacional tenemos un principio de libertad. Las decisiones cupulares son inapropiadas y por fortuna tenemos muchos liderazgos en el Congreso y en los estados, gobernadores, funcionarios que pueden tener esa aspiración. Nosotros entendemos que es una competencia interna, no es una guerra, es una competencia fraterna y vamos a esperar los tiempos del partido, y consideramos que al tener experiencia en el ámbito estatal como gobernador, en el ámbito  federal y ahora en el Senado podemos contribuir al desarrollo del partido. Por supuesto no somos los únicos, y bienvenida la competencia. Vamos a esperar y deshogar las elecciones locales, hay que completar la Asamblea Extraordinaria que se interrumpió y que apunta para continuar el 10 de agosto. Hay que esperar la convocatoria de renovación del CEN. Todavía queda mucho tiempo, vamos a respetar a la autoridad actual. Hay que entender que se cambiaron las reglas, pasamos de una elección de 380 individuos para elegir al presidente nacional, a un mecanismo de 400 mil electores.

El reto es la madurez

¿Está de acuerdo en que la militancia elija directamente a sus dirigentes?

Hay muchos mecanismos, el mejor es el que funciona. Tenemos un mecanismo que era razonable, que había equilibrios. Ahora el reto es la madurez, hay que hacerlo bien y esto implica que tengamos conductas y actitudes apropiadas.

¿Qué tipo de oposición debe ser el PAN?

Estamos en un país donde todo lo que hace el gobierno está mal. No concibo un partido beligerante, un partido de oposición, sino un partido maduro, con una solidez doctrinaria, con claras políticas públicas y con una vida interna muy activa. Sobre todo tejer una alianza ciudadana.

¿La firma del Pacto por México beneficia o daña al PAN?

Es muy prematuro hacer definiciones al respecto. El Pacto por México es para México. No conozco alguna figura visible que esté en contra de los compromisos del Pacto. Hay que conocer qué piensan los ciudadanos y lo que tenemos que mejorar del Pacto. Primero, que se sumen los gobiernos locales. Segundo, que el Congreso tome un mayor papel y los congresos locales. Hay 95 compromisos y cinco ejes temáticos. Me toca ser presidente de la Comisión de Educación. En el ámbito educativo hay nueve compromisos, de ésos juntos no haces una reforma educativa. Son apenas ajustes que se tienen que perfeccionar para una mejor política educativa. Las decisiones del PAN no deben tomarse en función de una elección, tiene que ser en función de mejorar nuestro país. Durante 12 años mezquinamente bloquearon las reformas. Sí estamos a favor de una reforma laboral y la aprobó el presidente Calderón. Estamos a favor de construir una reforma educativa y estamos en los trabajos preliminares. En la parte de telecomunicaciones coincidimos en lo esencial, sin embargo creemos que la iniciativa puede mejorar. Hay que entender que el Congreso no es una oficialía de partes.

¿Cómo califica la gestión de Gustavo Madero al frente del PAN? 

Hay que respetar a la autoridad y él es el presidente del partido. Hay que esperar los tiempos, si decide o no buscar un segundo periodo al frente de la dirigencia. Hay muchas variables con las que se puede evaluar el trabajo del partido y no sólo es el resultado electoral. Creo que hay que tener serenidad en estos momentos. La fuerza del PAN no se mide en una elección, se mide a partir de la percepción ciudadana. Tenemos que ir en búsqueda de segmentos importantes como los niños, los jóvenes, los adultos mayores, los migrantes, los discapacitados. ¿Qué le dice el PAN a México en estos momentos?; es la evaluación que tenemos que hacer. Y con mucha humildad recibir la orientación interna y externa para lo que falta por corregir.