Un juez federal absolvió del delito en delincuencia organizada al ex fiscal de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), Noé Ramírez Mandujano, al demostrar que los testigos protegidos en los que se basó la acusación, mintieron en sus declaraciones, se fabricaron pruebas contra el ex funcionario.

El juez Mauricio Fernández de la Mora, titular de juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales en el estado de Nayarit emitió su resolución a favor del acusado con respecto al delito en delincuencia organizada.

“Se advirtió una posible fabricación de pruebas, motivo por el cual se dio vista la Procurador General de la República, para que conforme a sus atribuciones procediera a la investigación de posibles delitos cometidos por parte de la Fiscalía que recabó a dichos testimonios”, informó el Consejo de la Adjudicatura Federal en una misiva.

Noé Ramírez Mandujano fue acusado por tener presuntos nexos con el Cártel de los Beltrán Leyva, por lo que sometido a juicio y recluido en el penal de máxima seguridad de Nayarit. Con la absolución, se espera que abandone la cárcel en las próximas horas.

En el fallo del juez destaca que en la sentencia analizaron las declaraciones de testigos colaboradores en las cuales la representación social de la Federación sustento su acusación .En relación con el principal testigo colaborador con nombre clave de “Jennifer” se demostró que mintió en sus declaraciones.

También se advirtió que otros testigos colaboradores no hicieron imputación directa en contra de Ramírez Mandujano, “y otras declaraciones de testigos se obtuvieron de manera ilegal”.

El CJF informó que en particular, en la diligencia de careo el acusado ex fiscal antidrogas y el testigo “Jennifer” resulta importante destacar que existieron indicios suficientes de que efectivamente, altos funcionarios de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada incurrieron en actos de corrupción, incluso, alguno de ellos, se integraron al programa de testigos colaboradores.

“Sin embargo no se aportó prueba idónea y legal que estableciera que el acusado formara parte de esa red de corrupción, ni tampoco que se advirtiera alguna irregularidad en su encargo como subprocurador”.