Riesgos de males estomacales y de piel

Gabriel Gutiérrez

Para evitar padecimientos infecciosos estomacales es fundamental controlar la higiene de los productos que se ingieren, a través de medidas como lavarse las manos antes de preparar la comida, de comer y después de ir al baño, aseguró el especialista del IMSS, Fernando Laredo Sánchez.

El médico advirtió que el manejo adecuado de alimentos debe incluir la desinfección de verduras y frutas, así como el cuidado de la frescura de los ingredientes comestibles. Y es que el intenso calor de la época provoca que las bacterias que tienen los productos del mar y las carnes se multipliquen en poco tiempo e intoxiquen severamente.

Dichas bacterias se desarrollan con el calor y su rápida y cuantiosa multiplicación son la causa primordial de las enfermedades del estómago en esta temporada.

Laredo Sánchez detalló que los principales padecimientos gastrointestinales que producen la acumulación de estos microorganismos son salmonelosis o tifoidea y diarrea severa.
El especialista del Seguro Social aconsejó no dejar pasar más de dos horas sin refrigerar los alimentos y guardarlos por un máximo de tres días. Idealmente recomendó que una vez cocinados se consuman a la brevedad, por lo que es importante preparar porciones pequeñas.

Uñas bien limpias

El cuidado y limpieza de las uñas, más que un asunto de estética, evita que sean transportadoras de hongos o bacterias que desencadenen alguna enfermedad, señaló la dermatóloga Alejandra Iglesias López, del Hospital General de Zona con Unidad de Medicina Familiar número 26 del IMSS.

La especialista alertó sobre el uso de uñas postizas, ya que utilizarlas con frecuencia es insalubre, toda vez que al estar pegadas a la lámina ungueal (parte blanquecina en forma de media luna de la uña), restan permeabilidad y favorecen humedad en ellas, lo que condiciona la fácil reproducción de hongos y bacterias que actúan en favor de algunas enfermedades.

Consideró que es poco habitual que la población, sobre todo del sexo masculino, se lave las uñas. El aseo de las manos, dijo, debe incluirlas, para lo cual es necesario utilizar jabón y cepillo, juntar los dedos y ponerlos directo bajo el chorro de agua.

Iglesias López explicó que para tener uñas sanas, éstas no deben estar muy largas, las de las manos deben cortarse en redondo mientras que las de los pies en forma recta, ya que pueden dar paso a la formación de uña enterrada o encarnada.

Advirtió que la higiene de las uñas de las manos no significa que deban lavarse a cada momento ni que se haga uso frecuente de gel o jabón antibacterial, ya que esto provoca resequedad.
Expresó que en la piel existe la denominada flora normal, compuesta por hongos y bacterias que viven en ella y cuyo trabajo es evitar que otros gérmenes perjudiciales produzcan enfermedad.

Sol

La exposición al sol coadyuva a la producción de vitamina D, esencial para mantener los niveles adecuados de calcio y fósforo, favorecer la coagulación de la sangre y fortalecer el sistema inmunológico; sin embargo, hacerlo sin medidas de cuidado puede generar lesiones graves en la piel a consecuencia de los rayos ultravioleta.

Ante la intensidad de la radiación solar con que ha iniciado la primavera, Juan Colín Fuentes, dermatólogo del Hospital General de Zona 1 del IMSS, recomendó utilizar cremas con factor de protección solar mínimo de 30, el cual puede ser mayor de acuerdo a las actividades, edad y estado de salud de cada persona.

De igual modo, exhortó a la población a usar sombreros que cubran rostro y nuca, así como ropa de algodón de colores claros y manga larga, sombrillas y lentes oscuros con protección contra rayos ultravioleta, ya que los ojos también son órganos que pueden sufrir lesiones.

Además, el especialista aconsejó evitar la práctica de actividades al aire libre sin protección entre las 10 y las 17 horas, lo que ayuda a prevenir consecuencias a corto y largo plazo como pecas, lunares, manchas, quemaduras, irritación, envejecimiento prematuro, cáncer de piel y cataratas, que están más latentes por la intensidad de la radiación solar.

Es importante, dijo, que la preparación de alimentos y bebidas que contengan cítricos se lleve a cabo bajo la sombra, ya que en caso de contacto del jugo de estas frutas incrementa la pigmentación de la piel y acelera la absorción de los rayos ultravioleta.

Colín Fuentes aclaró que no es necesario la exposición prolongada al sol para que el cuerpo produzca vitamina D; no obstante, recordó tomar las medidas de protección en actividades que realicen al aire libre ya sea en ciudad, playa o campo, todo ello para mantener la salud. Además, exhortó a la población en general acudir de inmediato a consulta médica para descartar cualquier riesgo si hay presencia de manchas o cambios en la piel.