La Procuraduría General de la República (PGR) atrajo la investigación sobre el asesinato de Antonio Garza Arellano, quien  fue baleado el lunes pasado afuera del Hospital Ángeles de Interlomas, en el municipio de Huixquilucan.

Por su parte Miguel Ángel Contreras,  procurador de justicia del Estado de México, informó lo anterior y detalló que la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), determinó ejercer la facultad de atracción en este caso.

De igual forma explicó que la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) investigaba el entorno y perfil socioeconómico de Garza Arellano y ello permitió establecer que no era originario de esta entidad, sino de Tamaulipas.

Garza Arellano fue baleado afuera del hospital, cerca del área de ascenso y descenso de pacientes, cuando se disponía a salir del lugar, luego de que fue dado de alta.

De acuerdo con las primeras investigaciones, a cargo de la PGJEM, Garza Arellano no era investigado en la entidad mexiquense por ningún delito, ni tampoco estaba vinculado a alguna carpeta de investigación de la dependencia.

Las pruebas de necropsia establecieron que la víctima murió a consecuencia de dos impactos de bala, aunque en el lugar se encontraron más de dos cartuchos percutidos.

En tanto, testigos que presenciaron el ataque en el hospital, relataron que la víctima se encontraba en el área jardinada donde la gente acostumbra a salir a fumar, a unos pasos de la puerta principal.