La empresa de cazatesoros estadounidense Odyssey Maritime Explorations, conocida por su gusto por los navíos españoles hundidos, ha aprovechado las conmemoraciones del quinto centenario de la llegada de Juan Ponce de León a Florida para presentar  un nuevo “tesoro” español. El navío “Buen Jesús y Nuestra Señora del Rosario” se fue al fondo del mar en 1622 en plena temporada de huracanes en el Caribe. Y hace veinte años, Odyssey comenzó a explorar sus restos de los que han extraídos 39 barras de oro, mil 184 monedas de palta y más de 6 mil 600 perlas, ente otros objetos que serán expuestos por Odyssey en Florida.

El navío mercante formaba parte de la llamada flota de Tierra Firme que zarpó en la primavera de 1622 rumbo a puertos americanos como Cartagena de Indias (Colombia), Panamá o la costa caribeña de Venezuela, que albergaba los principales bancos de perlas en los siglos XVl XVII.

Odyssey menciona que la flota debía encontrarse- una vez llenas las bodegas de metales preciosos y mercancías de las colonias-en el puerto de La Habana con la llamada flota de Nueva España, proveniente de Veracruz (México), para regresar juntos a Sevilla a alimentar las arcas vacías de la Corona española, exhaustas  por la Guerra de los Treinta Años y desgastada permanentemente por los ataques franceses y holandeses.

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