Por instrucciones del Presidente Enrique Peña Nieto, el encargado de despacho de la Secretaría de la Función Pública (SFP) ha iniciado una investigación para esclarecerlos hechos que derivaron en un operativo de verificación realizado por personal de Profeco el viernes en un restaurante en la colonia Roma.

En un breve comunicado difundido esta noche, la Secretaría de Economía (SE) señalo que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) está inmersa en un proceso de reestructuración que, entre otros objetivos, tiene que actuar estrictamente en apego a Derecho.

La función Pública investigará los hechos que se refieren al caso de la hija del titular de la Profeco, Humberto Benítez Treviño, de nombre Andrea, quien el viernes pidió a verificadores de la institución que clausuraran un restaurante porque no le dieron la mesa que ella quería.

Servidores públicos de la dependencia realizaron labores de verificación del restaurante llamado “Maximo Bristot”, ubicado en la calle de Tonalá 133, en la colonia Roma, en esta ciudad.

Tras la denuncia pública de este caso, Benitez Treviño ofreció una disculpa a quien haya sido afectado por lo que llamó el “inapropiado comportamiento” de su hija Andrea.

“Ella exageró la situación y las autoridades de la Profeco, que dependen de mí, sobrereaccionaron indebidamente por tratarse de mi hija”, así lo expuso en un escrito emitido la tarde del domingo.

Comentó que desde la semana pasada se encuentra convaleciente por una intervención quirúrgica y “al enterarme de la situación, de inmediato instruí se suspendiera el operativo a fin de evitar cualquier extralimitación por parte de los verificadores”.

EN el documento, el procurador federal del Consumidor anunció que ha girado instrucciones a todo personal para que no se repita una situación de esa naturaleza.

“La Profeco actúa siempre en defensa de los consumidores sin importar quiénes sean éstos y el único privilegio que debe existir  es el cumplimiento de la ley”, afirmo Benítez Treviño en la red social de Twitter.