La falta de hidratación produce fatiga muscular
Gabriel Gutiérrez
Ante la presencia de temperaturas ambientales elevadas es importante mantener una adecuada hidratación que garantice que las funciones renal, digestiva y circulatoria del cuerpo funcionen óptimamente, señaló el jefe de Consulta Externa de Especialidades, del Hospital General de Zona número 8, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Edgar Rojas Segura.
Para evitar la deshidratación, recomendó alimentarse de forma saludable y tomar en cuenta que las frutas y alimentos preparados también proveen líquidos al organismo.
Asimismo, dijo, debe usarse ropa de fibras naturales y si se practica deporte o realizan actividades físicas extenuantes, beber agua antes, durante y después, ya que los líquidos llegan primero a los órganos más importantes como corazón, cerebro y riñón. La falta de hidratación en el resto del cuerpo produce fatiga muscular, advirtió. El especialista en medicina interna y cardiología del IMSS recordó que el cuerpo de un adulto sano contiene aproximadamente 60 por ciento de agua y, para mantener este equilibrio, es importante ingerir al día la misma cantidad de los líquidos que se eliminan.
El organismo es tan perfecto, enfatizó, que cuando le falta agua, activa mecanismos a nivel neurológico como la sed, que hace que la boca se reseque y necesitemos ingerir líquidos. Si esto no sucede, alertó, se desencadena el proceso de deshidratación y se compromete el organismo al tratar de obtener el líquido de otras células y tejidos.
Para compensar esa falta de agua, se restringe la irrigación cerebral y se reducen las actividades neurológicas, lo que puede producir obnubilaciones, pérdida del sentido, mareos, incluso llegar a un estado de coma, principalmente en menores y personas de la tercera edad, explicó el especialista.
Destacó que la disminución de la ingesta de líquidos es muy peligrosa en niños y en adultos mayores porque son más susceptibles a perder la homeostasis (equilibrio hidroelectrolítico).
Cuide sus riñones
El desarrollo de padecimiento renal crónico se puede evitar con una vida saludable que implica hacer ejercicio y comer adecuadamente para disminuir el riesgo de obesidad, colesterol y triglicéridos elevados, afirmó María Juana Pérez López, nefróloga adscrita al Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional La Raza.
También, dijo la especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), es importante disminuir la ingesta de cantidades excesivas de proteínas de origen animal que aumentan la actividad de los riñones, así como limitar el consumo de alcohol y fumar, ya que este último se elimina a través de dichos órganos.
La nefróloga recomendó adicionalmente disminuir el consumo excesivo de sal a menos de seis gramos diarios y evitar medicamentos no prescritos, ya que al ser usados por largo tiempo desgastan el funcionamiento de los riñones.
Detalló que quienes están en peligro de desarrollar daño renal crónico son, además de las personas mayores de 60 años, aquéllas que padecen diabetes mellitus e hipertensión. Por ello, en las Unidades Médico Familiares (UMF) del Seguro Social se realizan exámenes de laboratorio periódicos a estos pacientes a fin de descartar problemas de riñón y, en su caso, controlar la progresión del padecimiento.
A la población diabética, expuso, los especialistas del IMSS prescriben el control estricto de glucosa a través de tratamiento farmacológico y evitar la obesidad, ya que ésta es indicativa de una dieta inadecuada que incide en la gravedad de la enfermedad renal.
La especialista alertó que la enfermedad renal crónica es silenciosa, ya que no presenta signos ni síntomas externos hasta etapas avanzadas. Por ello, en las UMF del Seguro Social se lleva una vigilancia periódica en la población que tiene más riesgo de contraerla.
Explicó que la función renal es el trabajo de los riñones, dos órganos vitales a cargo de funciones de limpieza y equilibrio químico que procesan los desechos en la sangre. Éstos se localizan en la parte baja y posterior de las costillas. Regulan, además, la presión arterial a través de la eliminación de líquidos en exceso y sodio, producen eritropoyetina, hormona para la creación de sangre y regulan la producción de vitamina D.
La especialista agregó que, aunque es un padecimiento que no se manifiesta hasta que se encuentra avanzado, cuando aparecen síntomas como cansancio, malestar general, frío, piel reseca, calambres, nauseas, vómito y coloración amarillo biliosa, en las UMF se realizan exámenes básicos en poblaciones de riesgo para determinar si los pacientes requieren atención especializada en segundo o tercer nivel.
