Ricardo Muñoz Munguía
La violencia, no como tema, sí como esencia, remarcó cada una de sus letras en varias mesas y presentaciones que se dieron en la XXIV Feria Nacional del Libro de León 2013 (FeNal), en Guanajuato. Los aires del reproche —sobre todo a nuestro gobierno, ya sea local o federal— corrieron en toda la zona de la palabra. Se dice con tristeza que este México nuestro lo azota el caos por su enorme corrupción, por su desmedido narcotráfico, por el salvajismo que se ha alcanzado…, por el alejamiento de la educación, de los libros. Y la inauguración de la FeNal no fue la excepción, pues el poeta Javier Sicilia, quien recibió un reconocimiento, hizo notar que tal reconocimiento está “mezclado con el dolor”, pues no es de olvidarse el asesinato de su hijo Juan. De hecho, en la FeNal, Sicilia hace una de sus últimas apariciones en los escenarios de la literatura pues deja la pluma para continuar en la lucha contra “la tragedia que vive nuestro país”.
Durante diez días se llevaron a cabo diversos eventos, que celebraron al libro, en el Poliforum de León, Guanajuato. Del 26 de abril al 5 de mayo de 2013 se pudo apreciar la fiesta dada en torno al trabajo que circunda la escritura. Un trabajo que, señala el director del Instituto Cultura de León y quien abrió el evento, Sebastián Serra, debe seguirse nutriendo entre escritor, libro y lector, además de fundamentar la importancia de la promoción y fomento de la lectura. Sin duda, en esta Feria se ha cumplido tales objetivos, gracias a los que han estado en su administración, como Ángeles Suárez Tacotalpan o a los que estuvieron en su edificación de la estructura de proyecto, como es el caso del escritor, promotor y difusor cultural, Eduardo Estala Roja, quien estuvo en esta labor a la distancia desde Nottingham, Reino Unido, donde radica. Y quien también nos convocó a varios autores para presentar obra y para comentar sobre nuestro quehacer cultural que, en el caso de Adriana Cortés Koloffon, Irma Gallo, Gerardo Cárdenas, Guillermo Samperio, Kennia Velázquez, y quien esto escribe, se abundo sobre el periodismo cultural.
Uno de los reconocimientos que jalaron con mayor atención al público —además del que recibió Sicilia por la “Palabra que busca la paz”— fue para el escritor, académico y diplomático mexicano Fernando del Paso, por el “Compromiso con las letras”. También se reconoció la labor de los administradores de la histórica librería en León, la Efraín Huerta del FCE.
Y la celebración al libro es, sin duda, una importante señal de que tenemos esperanza y vitalidad ante las peores situaciones que están latentes y amenazantes.

