Revela estudio encabezado por científico mexicano en Boston

René Anaya

Aunque ya no es tan codiciada como en otros tiempos, la plata sigue siendo uno de los metales más estudiados por infectólogos, microbiólogos y expertos en antibióticos, en general, por las acciones que tiene para combatir bacterias causantes de enfermedades.

Desde la antigüedad se observó que la plata podía prevenir ciertos males, por lo que desde entonces fue empleada con fines curativos, aunque se desconocía cómo actuaba en las células de la bacteria a pesar de numerosas investigaciones al respecto. Pero un equipo encabezado por un investigador mexicano acaba de publicar un estudio en el que se determinan algunos de sus modos de acción.

 

Un remedio de la antigüedad

La plata ha sido valorada desde tiempos antiguos tanto por sus propiedades físicas, químicas y farmacológicas, como por su supuesta eficacia para combatir seres mitológicos como hombres lobo y vampiros o para contrarrestar el mal de ojo y alcanzar la armonía del espíritu, según los afectos a las creencias mágicas y supersticiosas.

En realidad, la plata se ha empleado de diversas maneras. Además de ser elemento principal en la joyería y en la acuñación de monedas, también se encuentra en los actuales componentes electrónicos y eléctricos y en semiconductores. También se ha usado en la fabricación de espadas, lanzas, puñales y puntas de flecha, para no hablar de las legendarias balas de plata contra vampiros. Asimismo, en el siglo pasado se empleó ampliamente en el revelado fotográfico por su sensibilidad a la luz y, en ocasiones, se ha usado el yoduro de plata para producir lluvia.

Sus acciones antisépticas ya eran conocidas por el ejército de Alejandro Magno, que colocaba monedas de plata en sus depósitos de agua para mantenerla pura; los chinos, y posteriormente los nobles europeos, comían en utensilios fabricados de plata para prevenir males.

Pero donde ha tenido un uso extendido es en la medicina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al nitrato de plata “un potente antiinfeccioso utilizado como astringente, cáustico y antiséptico. Apenas se absorbe, ni siquiera cuando se aplica sobre las mucosas”. La OMS refiere que sus aplicaciones son como “antiséptico utilizado en compresas empapadas para facilitar la cicatrización de las heridas superficiales supurantes [y] las úlceras tropicales”.

El conocimiento empírico de esas propiedades ahora se comienzan a corroborar científicamente, gracias al trabajo de un grupo de investigadores de la Universidad de Boston, encabezados por el doctor José Rubén Morones Ramírez, egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León, y actualmente investigador en el Departamento de Ingeniería Biomédica y Centro de Biología Sintética de la Universidad de Boston.

La plata contra los modernos monstruos

En el número del 19 de junio de la revista Science Translational Medicine, una publicación de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, Morones Ramírez y colaboradores publicaron el trabajo “La plata potencia la actividad de los antibióticos contra bacterias gram negativas”.

Los investigadores señalan que la plata interrumpe numerosos procesos celulares de la bacteria, como la formación del enlace de disulfuro (reacción muy importante para que se realicen las funciones de las proteínas de la bacteria). Asimismo, este metal aumenta la permeabilidad de las membranas de las bacterias gram negativas, lo cual “puede potenciar la actividad de una amplia gama de antibióticos contra las bacterias gram negativas en diferentes estadios metabólicos, así como a restaurar la sensibilidad a los antibióticos de cepas bacterianas resistentes”.

La acción de la plata en contra de las bacterias gram negativas es muy importante porque estos microorganismos (que no se tiñen de azul oscuro o violeta con la tinción de Gram) son causantes de graves enfermedades respiratorias, urinarias y gastrointestinales, que no ceden con antibióticos como la penicilina, sino que requieren de antimicrobianos más potentes.

En el estudio se refiere que en el laboratorio (in vitro) y en un modelo de ratón con infección de vías urinarias, la plata potencia la actividad antibiótica; asimismo, en dos diferentes modelos de ratón con peritonitis se observó que este metal sensibiliza a las bacterias gram negativas a antibióticos específicos de bacterias gram positivas, como la vancomicina; es decir que logra que las bacterias gram negativas sean atacadas por antimicrobianos que son eficaces contra gérmenes gram positivos.

En conclusión, los investigadores señalan que “este trabajo muestra que la plata puede ser usada para potenciar la acción de antibióticos ya existentes, contra bacterias gram negativas; así se fortalece el arsenal de antibióticos para combatir infecciones bacterianas”.

Pero no solo eso, también se da un gran paso en el conocimiento de las funciones de las bacterias, y se abren perspectivas en la lucha en contra de las infecciones, pues ya no se enfocará únicamente a la búsqueda de antibióticos más potentes, sino que se explorará la manera de volver más eficientes los actuales antimicrobianos.

reneanaya2000@gmail.com