Advirtió el Banco de México que la actividad económica en el país ha registrado una “importante” desaceleración en los primeros meses de 2013 y los riesgos a la baja para el crecimiento se han intensificado.

En la presentación de la minuta sobre la reunión de la Junta de Gobierno referente al a decisión de la política monetaria, el instituto central del país, detalló que los riesgos a la baja obedecen a la incertidumbre que prevalece con respecto a la evolución del entorno externo.

Un miembro de la junta señaló que es probable que la economía mexicana registre una tasa de crecimiento por debajo del potencial y una brecha del producto negativa en el segundo trimestre del año.

Según estimaciones del gobierno federal, el Producto Interno Bruto nacional crecerá 3.1% al cierre de 2013; sin embargo, un importante grupo de analistas han corregido sus proyecciones por debajo de 3%.

Pese a los riesgos de un menor crecimiento, algunos miembros de la reunión enfatizaron que en el mediano plazo existen riesgos al alza en cuanto al crecimiento, motivados principalmente, por la posible consolidación de la recuperación en la actividad productiva de Estados Unidos.

Otro miembro arguyó que la regularización del gasto público y las reformas estructurales podrían impulsar el crecimiento del país.

Los asistentes de la reunión fueron el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, junto con los cuatro subgobernadores, todos ellos con voz y voto, además del subsecretario de Hacienda y Crédito Público, Fernando Aportela, quien participó con voz, pero no con voto.

Hace dos semanas, el Banco de México dio a conocer que la decisión de política monetaria fue de mantener sin cambios la actual postura, por lo que la tasa de referencia se mantuvo en 4%.