El embajador de Estados Unidos en México Anthony Wayne y el canciller José Antonio Meade dieron la bienvenida a la aprobación de la iniciativa por el senado estadounidense de la reforma migratoria.
“Tenemos claro que hay gran complementariedad económica y tenemos claro que para que se potencie debemos de trabajar en una frontera más moderna y eficiente”, dijo el funcionario en la despedida a los becarios mexicanos que viven actualmente en Estados Unidos”, comentó.
Decisión positiva
En una decisión histórica, el senado de Estados Unidos aprobó ayer su propuesta de reforma migratoria para salir al paso de un sistema que se encuentra en crisis y responder al clamor de 11 millones de inmigrantes indocumentados.
Por una votación de 68 contra 32, los senadores aprobaron la iniciativa que, a partir de ahora, quedará supeditada a los vaivenes de un incierto proceso de conciliación con el proyecto que apruebe la Cámara de Representantes, controlada por una mayoría republicana que no escatima sus críticas al proyecto de ley de la Cámara Alta.
D e hecho, la iniciativa del Senado no contó con el respaldo de Mitch McConnell y John Cornyn, líderes de la minoría republicana, en una señal de que la nueva fase que arrancará en la Cámara Baja será cuesta arriba.
Esta “histórica legislación reconoce que los inmigrantes de hoy han venido a EU por las mismas razones para lograr el sueño que nosotros damos por sentado” y para mejorar sus vidas, manifestó el líder de la mayoría demócrata del Senado Harry Reid.
